Los pescadores del Oriente reclaman medidas para controlar al cormorán

Los pescadores del Oriente reclaman medidas para controlar al cormorán

Estiman que consume más de 40 toneladas de pescado de río al año en Asturias y temen el efecto que está produciendo en la población de salmón, reo y trucha

TERRY BASTERRA

Quedan menos de dos meses para que comience la temporada de pesca del salmón con muerte en los ríos asturianos y las sociedades de pescadores del Oriente no tienen muy claro cómo puede desarrollarse la campaña. Señalan que los ríos están limpios gracias a las acciones que realizan durante todo el año y a la ausencia de crecidas, que la calidad de las aguas es de las mejores que se ha visto en décadas y que la temporada de desove se ha podido desarrollar con éxito al no haber grandes riadas durante este invierno. Pese a todos estos buenos indicadores hay un problema que les preocupa en especial y que les hace temer que la campaña del salmón no sea todo lo favorable que podría preverse.

Este problema tiene nombre de ave. Se trata del cormorán, una especie cuya población se ha incrementado en el conjunto de Europa en las últimas décadas y son numerosas las medidas de control que se están desarrollando en distintos países continentales para controlar su demografía.

En Asturias también hay iniciativas en este sentido, aunque para la Sociedad de Pescadores El Esmerillón, son insuficientes. Más aún cuando existe, según recuerda este colectivo, una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, tras una denuncia de un grupo conservacionista contra la consejería y El Esmerillón, que avala las acciones de control que se estaban desarrollando en la región. «Esta sentencia decía que los cormoranes están haciendo daño a la fauna», afirma Antón Caldevilla, presidente de El Esmerillón.

Caldevilla hace suyos los datos José Antonio Suárez, profesor de Cartografía de la Universidad de Oviedo, pescador y un estudioso de los cormoranes desde hace décadas. El censo oficial cifra en 600 los cormoranes existentes en la región -los pescadores no descartan que sean bastantes más-, y calculan que esta población tiene un consumo de más de 40 toneladas de pescado al año obtenido de los cauces de la región. Estos cálculos están hechos a la baja, teniendo en cuenta, según han indicado a Suárez criadores de cormoranes en China y Japón, que los ejemplares adultos comen al día 400 gramos de pescado. Estas aves tienen una presencia anual en Asturias de 180 días, luego regresan tras los meses de invierno a los países del norte de Europa donde se reproducen. Aunque algunos de ellos ya pasan todo el año en la región.

«El número de cormoranes que está quitando la Consejería es ridículo. Las sociedades de pesca no damos a basto a repoblar con alevines para que luego se los coman estos bichos», asegura Caldevilla. Desde la Sociedad de Pescadores de Cares-Deva su presidente, Nicolás Sánchez, es contundente. «Hay mucho cormorán. Nos están machacando», afirma.

Según los datos de Suárez, en Francia solo en el invierno de 2003 se abatieron 21.000 cormoranes. En Suiza se eliminan 1.500 al año mientras que en el conjunto de Europa la cifra se eleva hasta los 50.000 ejemplares abatidos

Una semana más de campaña

La «excesiva» presencia en Asturias de esta ave que no es autóctona y su voracidad para con peces como la trucha, el reo o el salmón hace temer a los aficionados a la pesca en Asturias por cómo se van a desarrollar temporadas como la del salmón. Ésta empezará, con mosca y sin muerte, el tercer domingo de marzo. El 16 de abril comenzará la pesca tradicional con muerte hasta el 15 de junio. Del 16 de ese mes hasta el 15 de julio se podrá pescar con mosca y muerte, mientras que la última quincena de ese mes solo estará autorizada de nuevo la pesca sin muerte.

Este año la temporada de pesca tradicional con muerte se ha ampliado una semana. Se mantiene el cupo de cuatro ejemplares por pescador. El pasado año el censo de salmones realizado en el Sella rondó los 1.6000 ejemplares.

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