El escanciado a la piedra se pone de moda en Ribadesella

El escanciado a la piedra se pone de moda en Ribadesella

El cangués Jorge Sampedro triunfa en la Muestra de Creadores con sus tallas en roca caliza

Juan García
JUAN GARCÍARibadesella

Ni la carne a la piedra, ni el lavado a la piedra. Ahora lo que se lleva es el escanciado a la piedra. Al menos es lo que pretende Jorge Sampedro, un cangués afincado en Ribadesella que ha diseñado dos monumentales escanciadores de piedra que han causado sensación en la IV Muestra de Creadores Riosellanos, inaugurada la semana pasada en la Casa de Cultura de esta villa.

'Sampe', como le llaman los amigos, forma parte de una empresa familiar ubicada en Margolles que tres hermanos heredaron de su padre. Se dedican al arte funerario y a la instalación de baños, cocinas y obra en general, pero en su tiempo libre, Jorge da rienda suelta a su imaginación y desarrolla otro tipo de trabajos de talla en piedra. Desde escudos hasta piedras decorativas que le encargan sidrerías, bares y restaurantes como El Campanu (dos salmones) y La Marina (un faro).

Sin embargo, es la primer vez que se ha decantado por algo relacionado con la cultura sidrera. Para participar en la exposición ha tallado los dos escanciadores, uno en forma de tonel empotrado en la pared y otro con la forma del típico escanciador de madera que se cuelga en la pared, «aunque si alguien quiere un encargo especial o tiene un capricho muy concreto, que me lo diga porque la piedra se transforma en lo que haga falta», dijo. Y si le surge alguna duda se lo consulta a su pariente político, a Abelardo el de Sebreñu, «una eminencia en la talla de piedra», dijo.

Sus herramientas fundamentales son el puntero y la maceta, aunque también utiliza la radial, «sobre todo para adelantar trabajo, aunque todo lo que puedas hacer a mano siempre queda mejor, principalmente detalles y acabados». De esta forma creó cada uno de sus escanciadores. Fueron tallados en caliza y llevan un fuelle de goma como único mecanismo que succiona la sidra de la botella y la dirige hacia un pitorro que la rompe en el vaso con el ángulo apropiado, «así que siempre está dispuesto a dar servicio, no necesita de batería alguna, basta con apoyarte y presionar el fuelle para que la sidra salga a presión», explicó. Así que gracias a la creatividad de Jorge Sampedro, el escanciado de sidra a la piedra va camino de ponerse de moda en Ribadesella.