Un hongo de Pimiango para el mundo

Diferentes imágenes del nuevo hongo, cedidas por los autores del artículo. / ENRIQUE RUBIO
Diferentes imágenes del nuevo hongo, cedidas por los autores del artículo. / ENRIQUE RUBIO

El trabajo fue elaborado por los expertos Peter Döbbeler, Enrique Rubio y Jesús Linde | El nuevo espécimen ha sido publicado en la revista científica 'Ascomycete'

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

El trabajo minucioso de personas entusiastas da luz, de vez en cuando, a importantes descubrimientos. En esta ocasión ocurrió en Asturias, en la localidad de Pimiango (Ribadedeva), en los alrededores del faro de San Emeterio. Se trata de una nueve especie de hongo que siempre estuvo ahí, en las ramas caídas de una encina, pero nadie se había dado cuenta de ello hasta que llegaron ellos. Fueron Peter Döbbeler, el mayor experto del mundo en este tipo de hongos; Enrique Rubio, presidente del Centro de Estudios Micológicos Asturias y la persona que se dio cuenta de que esta especie no estaba descrita, y Jesús Linde, quien recolectó el hongo y un gran experto que lleva más de 30 años explorando Asturias y buscando nuevas citas para el catálogo provincial.

El trabajo realizado por estos tres expertos es tan importante que recientemente ha salido publicado en la revista digital especializada llamada 'Ascomycete.org'. Los autores proponen para este nuevo hongo el nombre de 'Bryocentria octosporelloides', que se caracteriza por sus peritecios (estructura de forma esférica) superficiales, sus ascosporas (espora contenida en una célula sexual) unicelulares y por sus hausorios (raíz) intracelulares, y ecológicamente, por su parasitismo biotrófico. Las diferencias de este tipo de hongos respecto a otros similares pasan por su forma ovoide, paredes gruesas y longitud de hasta 160 micrómetros.

Estos hongos pueden alterar el color de las plantas huéspedes, sobre todo cuando la infestación es importante. Los investigadores, en su trabajo de campo, llegaron a encontrar hasta 150 frutos colonizados por el hongo.

Catálogo provincial

El descubrimiento del nuevo hongo se debió al trabajo que está realizando el Centro de Estudios Micológicos de Asturias para elaborar el catálogo provincial de los macromicetos (hongos visibles) de la región, ya que uno de sus principales objetivos es no solo el estudio sino la divulgación del conocimiento de los hongos en Asturias. Se trata de una entidad muy joven, pero al mismo tiempo muy activa, pues se fundó el 2 de enero de 2017 y ya ha realizado distintas investigaciones.

Colaboran de forma muy directa con el Jardín Botánico Atlántico de Gijón y desde hace más de un año desarrollan, por ejemplo, el Proyecto Gijón, un censo de los hongos que pudieran resultar perjudiciales para el arbolado urbano gijonés.

Otro de los proyectos en los que están embarcados es la confección de un herbario de hongos que cuenta incluso con imágenes microscópicas. En la actualidad, cuentan con más de 15.000 imágenes.

De esta manera es cómo estos expertos micólogos, con su tenacidad, han logrado encontrar un nuevo hongo que ha dado el salto al mundo entero. Pimiango, en particular, y Asturias, en general, has sido puestas en el mapa de esta rama científica gracias a la importante labor del Centro de Estudios Micológicos de Asturias.