El hospital de Arriondas ofrece 150 menús especiales por Navidad

Las cocineras del hospital de Arriondas preparan el menú especial de la comida de Navidad. / JUAN LLACA
Las cocineras del hospital de Arriondas preparan el menú especial de la comida de Navidad. / JUAN LLACA

«Me hace mucha ilusión poder hacer que estas fiestas lleguen a todos los pacientes», reconoce la responsable de la cocina, Concepción Suárez

L. RAMOS ARRIONDAS.

Tratar de hacer un poco más dulce la estancia en el hospital durante estas fiestas. Es lo que pretenden las cocineras del Francisco Grande Covián de Arriondas con los ciento cincuenta menús especiales que entre Nochebuena y Navidad ofrecieron a los pacientes y trabajadores del centro. Una tarea que, para la encargada de elaborarlos, Concepción Suárez Cuadriello, es de lo más gratificante. «Me hace mucha ilusión poder hacer que estas fiestas lleguen a todos los pacientes, ya que tienen que pasarlas ingresados. Me presta mucho preparar con todo el cariño los menús especiales para ellos», manifestaba ayer a este diario.

Junto a sus ayudantes, Amanda Criado de la Llana y Dolores Sierra González, Concepción se esmeró, como lleva haciendo desde hace más de dos décadas, para que los diferentes platos que componían ambos menús estuvieran perfectos. Así, para la cena de Nochebuena prepararon sopa de marisco, supremas de merluza a la cazuela con gulas, leche frita y un surtido de dulces típicos y para la comida de Navidad, fabes con almejas, carrilleras en su jugo con patata duquesa y pimiento confitado, tarta de San Marcos y de nuevo dulces navideños variados.

«Son días especiales para todos y lo cierto es que la gente es muy agradecida. No es la primera vez que nos llegan notas de agradecimiento con las bandejas que vuelven y hoy -por ayer- nos llamaron desde la planta 1 para felicitarnos por lo bien que quedó la comida», relató, orgullosa, la responsable de la cocina. En casa, reconoce, guarda todas las notas que los pacientes le hicieron llegar en los casi 22 años que lleva trabajando en el hospital. Previamente se encargó de elaborar los menús de bodas y demás grandes eventos en el restaurante cangués Villa María, con lo que su experiencia en los fogones queda más que probada. «Me encanta. De hecho, cuando llevo ya dos o tres semanas de vacaciones es como que me falta la pota grande», bromea, y adelanta en el Nochevieja también servirán un menú especial.