Retiran casi dos toneladas de plásticos de la playa de Ribadesella

Retiran casi dos toneladas de plásticos de la playa de Ribadesella
Nel Acebal

Más de 150 personas de toda Asturias se dieron cita para limpiar el arenal de Santa Marina

Lucía Ramos
LUCÍA RAMOS

Fueron dos horas de duro trabajo, pero mereció la pena. Las más de 150 personas que este sábado acudieron a la llamada de Greenpeace para limpiar la playa riosellana de Santa Marina lograban al final retirar casi dos toneladas de plásticos de todos los tamaños. Lo más llamativo era una enorme rueda de tractor, arrastrada por las riadas de finales de enero, pero también se llenaron numerosas bolsas con pedazos de diferentes tipos de plástico que, a pesar de su pequeño tamaño, son igual de dañinos. Así, los voluntarios, llegados desde diversos rincones de la región, recogieron desde trozos de espuma a bastoncillos y colillas, pasando por todo tipo de envases y bolsas. Con el material obtenido, indicó la coordinadora de Greenpeace en Asturias, María Rodríguez, se elaborará una especie de inventario para clasificar los residuos e identificar a las empresas de las que proceden. Estos datos se sumarán a los obtenidos en el resto de España y se trasladarán al Estado. «Además, servirá para ejercer un poco de presión sobre aquellas compañías que más plásticos emiten con la intención de que se pasen a otro tipo de envases menos contaminantes», indicó.

Los organizadores de la limpieza reconocían ayer su grato asombro al comprobar cómo fueron decenas las personas que se sumaron a la actividad, muchas de ellas turistas y paseantes de todas las edades que, al ver cómo trabajaban lo voluntarios, no dudaban en unirse a ellos. Otros, como el ovetense Alberto García, se enteraron de la convocatoria y decidieron acercarse al arenal riosellano en familia para compartir una jornada de cuidado medioambiental y diversión. «Veraneamos aquí y nos pareció que, ya que disfrutamos de la playa en verano, estaba bien colaborar a la hora de mantenerla limpia», indicó el joven, quien no ocultó su alegría al comprobar el gran número de personas que tuvieron la misma idea. «Cada vez hay más información y las personas nos vamos concienciando de que este es un problema de todos», apuntó.

También en familia, junto a varios amigos y sus respectivos hijos, acudió Diego Marín, de Poo de Llanes. «Me preocupa bastante todo lo relacionado con la gestión que se hace de los residuos plásticos y creo que esta es una gran oportunidad no solo para mantener limpia la playa, también para concienciarnos acerca del efecto que estos materiales tienen sobre el medio ambiente», manifestó. Se mostró partidario de incluir a los niños en este tipo de actividades. «Igual que en casa les enseñamos a separar, es interesante que vean cómo los plásticos afectan a las playas mientras pasan un día divertido», agregó.