Una playa de Asturias, entre las mejores de Europa, según National Geographic

Playa de Poo, en el concejo de Llanes
Playa de Poo, en el concejo de Llanes. / J. G. Llaca

Un arenal del Principado, entre los 23 de todo el continente que la prestigiosa publicación recomienda visitar este verano

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En la sección de 'Grandes reportajes', bajo el título 'En remojo por Europa' y con una invitación a descubrir las mejores playas del continente, la publicación de viajes de National Geographic hace un recorrido por algunos de los más bellos arenales del mundo. Y uno de ellos, según la prestigiosa revista, está en Asturias.

El listado ofrece un recorrido gráfico por un total de 23 playas casi salvajes, en las que apenas de detectan injerencias humanas. Aguas cristalinas, arenas puras y sorprendentes formaciones rocosas son otras de las características que comparten todos los parajes incluidos en la lista, seis de los cuales están en España y uno de ellos, en Asturias.

Se trata de la playa de Poo, en el concejo de Llanes. Según National Geographic, es «una de las playas de España más pintorescas» porque «al tener forma de embudo, el mar no se ve desde la arena hasta que la marea sube. Es entonces cuando el mar de color esmeralda entra por el canal formado a lo largo de los siglos». La revista apunta que es idónea para el disfrute de grandes y pequeños, pero avisa de que «suele estar muy concurrida».

Otra parada del recorrido por la costa de Europa que propone National Geographic es la de la playa de As Catedrais, en Ribadeo (Lugo), el enclave más visitado de la Reserva de la Biosfera Eo, Oscos y Terras de Burón que integran siete municipios asturianos y siete gallegos.

Respecto a este enclave, que suele tener un lugar asegurado en este tipo de clasificaciones, la revista señala que «sin duda alguna este arenal es una de las playas más bellas de España». Es, añade, «una maravilla natural» cuyo «rasgo más característico son sus sorprende arcos, cúpulas y agujas de piedra que el mar, el viento y el paso del tiempo han esculpido como si fueran esculturas». La visita es más que recomendable, pero, recuerda que, para restringir la masiva afluencia de visitantes y garantizar la seguridad y preservar el enclave, en temporada alta no se permite el acceso libre. Entre el 1 de julio y el 30 de septiembre es imprescindible reservar. Puedes hacerlo aquí.

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