El recorte de 30 minutos en el tren a Madrid deberá esperar al año que viene

Renfe organiza su cartelera hasta diciembre sin contar con el ERTMS y las obras para suprimir el 'fondo de saco' se alargarán hasta 2019

R. MUÑIZ GIJÓN.

Los cuatro servicios Alvia Gijón-Madrid programados para hoy invertirán un mínimo de cuatro horas y 50 minutos en llegar a destino, tiempo que se mantendrá inalterable al menos hasta diciembre. El Ministerio de Fomento tenía anunciados para 2018 dos avances que, sumados, debían abreviar en una media hora ese viaje, pero la expectativa deberá esperar al año que viene.

De un lado está la cuestión del ERTMS, el sistema de control de tráfico propio de las líneas de alta velocidad. Mariano Rajoy inauguró como tal el tramo Valladolid-León en septiembre de 2015, pero lo cierto es que los trenes que se venden como billetes AVE siguen sin desarrollar ese potencial. La conducción se libra en la nueva infraestructura empleado el sistema ASFA, el mismo presente en la red convencional del país (incluida la asturiana). Se trata de un régimen que vuelca más responsabilidad en el maquinista, que debe estar atento a las señales situadas en los márgenes de la vía, circunstancia que les impide avanzar a más de 200 kilómetros por hora para conservar cierto margen de observación. El ERTMS es un régimen más automático, en el cual el conductor puede prescindir del exterior, le basta con seguir las pautas que le da la pantalla de su cuadro de mando, y si pierde el hilo el convoy se detiene de inmediato.

Desde la inauguración del AVE Madrid-León se viene anunciando sistemáticamente la inminente activación del ERTMS, pero los problemas de compatibilidad y afinación van demorando ese momento. Se esperaba que a la vuelta del verano fuera posible pero Renfe ya está vendiendo billetes hasta diciembre, manteniendo los actuales horarios. Eso supone que no cuenta con un cambio que acortaría en unos diez minutos el viaje Asturias-Madrid.

El segundo recorte de tiempo lo proporcionará la supresión del 'fondo de saco' de León, con un semisoterramiento que avanza al lado de la estación provisional. Las obras «están a pleno ritmo, a velocidad de crucero», detalló Faustino Sánchez, subdelegado del Gobierno en León, quien confía en concluir este año «al menos la estructura exterior, luego la instalación de la electrificación, los railes y demás continuaría el año que viene», matizó.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos