La DGT prevé un descenso del 15% de los muertos al rebajar el límite de velocidad

La DGT prevé un descenso del 15% de los muertos al rebajar el límite de velocidad
Montserrat Pérez, Raquel Casado, Miryam Hernández y Álvaro Gómez, ayer, en la sede del Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales, en Oviedo. / PABLO LORENZANA

La jefa provincial de Tráfico asegura que los tramos afectados por la nueva norma en el Principado son menos que en el resto del país

MARCO MENÉNDEZ OVIEDO.

El día 29 de enero tienen que estar cambiadas todas las señales que limitan la velocidad a 100 kilómetros por hora en las carreteras convencionales por otras de 90. Las estimaciones de la Dirección General de Tráfico (DGT) apuntan que el nuevo límite permitirá «mejoras del 15%, o incluso superiores, en cuanto a la siniestralidad mortal». Así lo indicó ayer Álvaro Gómez, director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial que, junto a Raquel Casado, jefa provincial de Tráfico de Asturias; Montserrat Pérez, consejera técnica del Consejo Superior de Tráfico, Seguridad Vial y Movilidad Sostenible, y Miryam Hernández, directora del Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales, participaron en la presentación del Sello Asturiano de Movilidad Segura en la Empresa.

Gómez llamó la atención sobre el hecho de que, según las experiencias de otros países, «cuando se reduce la velocidad en carreteras específicas, la velocidad suele reducirse también en zonas más amplias. Estamos convencidos de que esta medida va a tener un impacto significativo y positivo». Pero esa medida conllevará más controles de velocidad: «Tiene que ir acompañada de la vigilancia del cumplimiento de la norma y durante este año vamos a poner el foco muy especialmente en los tramos de carretera que se vean afectados por la reducción del límite».

El objetivo es la reducción de accidentes mortales. El año pasado, en Asturias descendieron, pero no así el número de fallecidos. La campaña de Navidad culminó sin que nadie se dejara la vida en la carretera, pero 2018 «acabó mal, porque tuvimos dos accidentes mortales menos que el año anterior, pero es verdad que tuvimos más fallecidos, porque hemos registrado accidentes múltiples que nunca habíamos tenido», explicó Raquel Casado. De todas formas, esta reducción del límite de velocidad afectará a pocos tramos en Asturias, pues «no es lo mismo el número de carreteras que hay que reseñalizar en Asturias que en otras zonas más llanas, con vías convencionales más anchas. Aquí, la mayor parte tienen límites más bajos por el tipo de orografía que tenemos. Salvo algún tramo de la N-634 y algunas otras, el resto son carreteras de 70 ó 80 por hora», dijo.

El 11% de las muertes de tráfico están relacionadas con los accidentes laborales

El caso es que de los fallecidos el año pasado en las vías interurbanas, cuatro no llevaban puesto el cinturón de seguridad. Raquel Casado relativiza el dato pues se trata de accidentes en «caminos vecinales y pistas forestales, con tractores, es decir, son ámbitos un poco complejos para actuar sobre ellos». Sobre todo teniendo en cuenta que suelen ser tractores de pequeño tamaño a lo que se une una orografía muy compleja.

En el acto celebrado ayer en Oviedo se analizó el Sello Asturiano de Movilidad Segura en la Empresa. Y es que, según datos de la DGT, «uno de cada tres accidentes mortales laborales son accidentes de tráfico», manifestó Álvaro Gómez, mientras que calculó que en torno al 11% de las muertes de tráfico están relacionadas con los accidentes laborales, si bien hay que tener en cuenta que «hay muchos accidentes, especialmente de autónomos, que no se notifican correctamente».

De ahí la importancia de trabajar en la seguridad vial en las empresas. Raquel Casado está convencida de que «cualquier cosa que un trabajador aprenda y consigamos concienciarles sobre nuevos comportamientos más seguros en la carretera, le va a servir en su horario laboral y en el resto del horario de su vida. Por eso, vamos a ir modificando los comportamientos».

Miryam Hernández explicó que más de 40 empresas asturianas ya tienen este sello de movilidad segura. Son de todo tipo y tamaño, desde el taxista hasta el Grupo Alsa, pero no solo del sector del transporte, pues en el último año también se incorporó, por ejemplo, el HUCA. «Lo primero es hacer un diagnóstico de la empresa y su accidentalidad. Después se evalúan los riesgos y se determinan las mejores medidas preventivas. Cada empresa determinará cuáles son las más adecuadas», indicó Hernández.