Sonia Puente renuncia a repetir como decana de los arquitectos de Asturias

Sonia Puente renuncia a repetir como decana de los arquitectos de Asturias
DANIEL MORA

El plazo para formalizar candidaturas termina mañana

Ramón Muñiz
RAMÓN MUÑIZGijón

Cambio en el Colegio de Arquitectos de Asturias. La actual decana, Sonia Puente Landázuri, ha remitido una carta a los colegiados manifestándoles su voluntad de no repetir en el cargo ahora que expira su primer mandato. La directiva del colegio profesional lo es por periodos de tres años, al término de los cuales se convocan elecciones. El plazo para formalizar candidaturas termina mañana sin que hasta el momento nadie haya dado el paso. Es habitual no obstante que los aspirantes no registren en la secretaría sus nombres hasta el último día.

Gijonesa de 47 años, Puente Landázuri accedió al cargo en mayo de 2016, sucediendo a Alfonso Toribio. Su candidatura se impuso a las de Felipe Uría, José Vázquez de Prada y Lorena Caro. Durante su mandato la directiva que ha liderado procuró que el colegio tuviera presencia en los debates sociales que más le atañían, mediante informes, charlas y posicionamientos públicos. Es notable la intervención del colegio por ejemplo en el desarrollo del convenio del área metropolitana, donde un grupo de trabajo de arquitectos, unidos al RegionLab de la Universidad de Oviedo, estuvo analizando todas las modalidades de áreas metropolitanas legalmente constituidas para comprobar los pros y contras de replicar esos modelos en Asturias.

En su misiva a los colegiados, la aún decana lo explica así: «Mi papel representando la política de la profesión finaliza aquí, lo que no quiere decir que termine mi compromiso desde el ejercicio de la misma. En todo aquello en lo que crea y pueda aportar, ahí estaré». Es un texto en el que agradece a todo el colectivo el respaldo prestado en esta etapa, que podía haber tratado de renovar, toda vez que los decanos pueden estar un tiempo máximo de seis años. La gratitud la dirige «a los que nos votasteis, por haber depositado vuestra confianza en nosotros. A los que hemos ganado, y también perdido por el camino, como consecuencia de nuestra gestión, me gustaría deciros que todo lo hemos hecho con la mejor de nuestras intenciones pero, como cualquiera, también nos equivocamos. A los que habéis sido críticos constructivos, gracias por todas vuestras aportaciones, que nos han servido para superarnos cada día».

La carta termina con una invitación a quien le suceda: «Se cierra una etapa colegial y se abre otra en la que, al igual que hicieron nuestros antecesores y le pido a quienes nos sucedan el compromiso de trabajar en todos aquellos problemas y oportunidades de nuestra profesión, con altura de miras, por aquello que nos une: la Arquitectura».