El tren Oviedo-Santander se detiene en Llanes por falta de combustible diésel

Miguel Isla Viesca muestra cómo algunos pasajeros tuvieron que ir sentados en el suelo en un tramo hasta Santander. / M. I. V.
Miguel Isla Viesca muestra cómo algunos pasajeros tuvieron que ir sentados en el suelo en un tramo hasta Santander. / M. I. V.

Los viajeros afectados cubrieron parte del recorrido en autocar y un usuario denunció que varios «fueron sentados en el suelo» del vehículo

DANI BUSTO / M. BÁSCONESGIJÓN.

Sin combustible diésel disponible, el tren que ayer por la mañana debía cubrir el trayecto Oviedo-Santander tuvo que detenerse en Llanes. Los pasajeros, unos cuarenta, según explicó Renfe, fueron trasladados en autocar hasta Cabezón de la Sal, desde donde reanudaron su viaje en otro tren de Cercanías hasta la capital cántabra.

La empresa ferroviaria explicó que «a causa de una avería», no estaba disponible «el material diésel» -usado por los trenes para cruzar determinadas áreas en las que no es posible utilizar el tendido eléctrico-, y que, en estos casos, se «ofrece servicio por carretera». Además, se indicó que se habilitaron varios taxis «para los usuarios que se encontraban en los apeaderos intermedios».

Sin embargo, esta versión difiere a la de uno de esos pasajeros afectados, quien relató a través de las redes sociales un periplo mucho más incómodo. El pasajero Miguel Isla Viesca afirmó ayer en redes sociales que llegaron a la capital cántabra «en un autobús sin baño».

Según este hombre, los pasajeros tuvieron que esperar en Llanes «45 minutos», después se subieron a un autocar en el que «no cabían todos», por lo que varios de ellos viajaron «sentados en el suelo» del vehículo. Del mismo modo, también lamentó que en esta localidad no se ofreciese la posibilidad de contar con taxis. El autocar, a juzgar por la fotografía que publicó en internet, se llenó al máximo, aunque cuando llegó a Santander «ya se había bajado bastante gente y nadie tenía que ir sentado en el suelo».

«Pocas explicaciones. No cabemos todos y de momento así pinta la cosa, todos los asientos ocupados y el resto sentados en el suelo», escribió.

«Que alguien me diga si esto es legal, pero lo que yo puedo decir es que es una vergüenza y una irresponsabilidad», lamentó el usuario posteriormente en su mensaje.

Los viajeros llegaron a su destino a las 14.15 horas, «con 45 minutos de retraso» respecto a la hora prevista, según Renfe, y la compañía pidió disculpas «por las incomodidades que se pudieran haber generado».