«En las zonas rurales aún hace falta perder el miedo a hablar del cáncer»

Sandra Ibarra, en el centro, instantes antes de comenzar el paseo solidario por Figueras. / FOTOS: JORGE PETEIRO
Sandra Ibarra, en el centro, instantes antes de comenzar el paseo solidario por Figueras. / FOTOS: JORGE PETEIRO

Con la recaudación de las inscripciones se adquirió un ecocardiógrafo portátil para el Hospital de Jarrio | Sandra Ibarra encabeza la décima edición del cross solidario en Figueras

DANI BUSTOFIGUERAS.

«Muchos de los pacientes con cáncer, sobre todo en poblaciones pequeñas, tienden a esconderse y no contarlo, pero aquí, con este tipo de actividades, sucede todo lo contrario». Lo afirma Sandra Ibarra, luchadora que superó la batalla contra la leucemia en dos ocasiones y que, desde hace diez años, dirige una fundación que apoya la lucha contra el cáncer.

También, desde hace una década, la Fundación Sandra Ibarra organiza en Figueras un cross y un paseo solidario con el que se recaudan fondos para la adquisición de material y equipo médico para el Hospital de Jarrio, en Coaña. Este año, con cerca de 1.500 participantes inscritos, se logró el objetivo marcado: financiar la compra de un ecocardiógrafo portátil. Además, desde que se puso en marcha esta iniciativa, en 2010, se recaudaron 100.000 euros con los que se compró diverso equipamiento para el hospital. Algunos años, incluso, se superaron las previsiones y se adquirieron materiales extra, siempre necesarios.

«Lo bonito de esta carrera es que los participantes demuestran que muchos pocos, unidos, cambian el mundo», valora Ibarra. «Se genera sensibilización, concienciación, y las personas con cáncer no se sienten solas», añade. Sus palabras se sustentan con hechos, ya que durante la conversación con EL COMERCIO varias mujeres se acercan a ella para contarle sus propias vivencias y darle la enhorabuena por todo lo logrado en el aspecto personal y también por la labor social de la fundación.

«Con calidad de vida»

«Todavía queda un poquito de estigma, da miedo la palabra cáncer, pero vamos a ser ya dos millones de supervivientes, cada vez seremos más, y queremos serlo con calidad de vida», indica la modelo y escritora dominicana, agradecida a la «implicación» de los participantes.

El cross, en sus diversas categorías -desde chupetín a veteranos- se disputó ayer en las inmediaciones de la playa de Arnao. La lluvia y el orbayu, aunque presentes a ratos, no deslucieron la prueba y dieron tregua durante buena parte de la jornada.

Tras la entrega de trofeos se celebró el paseo solidario, una multitudinaria marcha de tres kilómetros y medio, para todas las edades, con la que se trata anualmente de dar visibilidad a esta batalla siempre complicada.