«Tengo que soportar burlas y risas en el instituto, donde me he quedado sola y sin amigos»

«Tengo que soportar burlas y risas en el instituto, donde me he quedado sola y sin amigos»

Una de las alumnas del instituto de Luanco víctima de la difusión de imágenes sexuales ha sido sometida a tratamiento psicológico | El joven de 18 años acusado de compartir las imágenes sexuales de dos menores asegura en el juicio que no sabía sus edades

ALEJANDRO L. JAMBRINAAvilés

Esta mañana se ha celebrado el juicio contra un joven gijonés de dieciocho años acusado de haber difundido varias imágenes de carácter sexual de dos menores de edad, de 14 y 16 años, que son alumnas del instituto de Luanco. El Ministerio Fiscal sostiene que el acusado habría contactado con las menores vía 'whatsapp' en enero de 2018, solicitándoles dichas fotografías desnudas a cambio de varias entradas para ir a ver un partido del Sporting a El Molinón y de conseguirles tabaco.

Sin embargo, el acusado ha declarado que fueron las propias chicas, cinco en total que se encontraban pasando la noche en casa de una de ellas, las que se pusieron en contacto con él por la red social Instagram «y mantuvimos una conversación normal, sobre los estudios y esas cosas». En ningún caso las conocería previamente, como declararon las menores el pasado viernes, ni habría sido consciente de que ninguna de ellas tenía menos de dieciocho años. El joven sí reconoce que recibió varias imágenes «posando sin ropa» que le enviaron ellas sin que se se las pidiese «y nunca se las pasé a nadie más».

Tanto el Ministerio Fiscal como la acusación particular de una de las menores implicadas también le acusan de un delito de exhibicionismo y provocación sexual «al haberles mostrado su pene mediante una videollamada posterior» y que las chicas habrían registrado mediante una captura de pantalla. El acusado ha negado rotundamente que esa videollamada se realizase y su defensa manifestó «que podrían haberla sacado de otro sitio, no se muestran datos que la relacionen con mi cliente».

En el juicio también se reprodujeron las grabaciones de las exploraciones realizadas a las cuatro menores que estaban presentes la noche de los hechos y a una cuarta que habría sido quien recibió las fotos y las difundió por el instituto de Luanco. Sus declaraciones son contradictorias respecto a que parte efectuó el primer contacto, si el joven y las chicas se conocían previamente o si las imágenes se mandaron por petición del acusado o por decisión propia. En todo caso, las cuatro chicas reconocen que han perdido su amistad a causa de este incidente y una de ellas ha estado recibiendo tratamiento psicológico a causa de las «burlas y risas que tengo que soportar en el instituto, donde me he quedado sola y sin amigos», reconocía.

Ahora se le acusa de un delito de exhibicionismo y provocación sexual por lo que la Fiscalía le pide una multa de 6.480 euros y otro de descubrimiento y revelación de secretos por el que se enfrenta a cuatro años de prisión. Además, en concepto de responsabilidad civil, se le pide una indemnización de 2.000 euros a cada menor. La defensa solicita la libre absolución haciendo referencia a «que todas las declaraciones son contradictorias, no se puede probar que fuese él quien enseñase su pene y las imágenes de las menores se podrían haber difundido por diferentes vías».