«Más que atraer talento, lo que hay que hacer es buscarlo aquí y orientarlo»

Natán Fernández, en las instalaciones de Asturias Educación en la calle de Galiana. / MARIETA
Natán Fernández, en las instalaciones de Asturias Educación en la calle de Galiana. / MARIETA

Natán Fernández, presidente de Formación de la Cámara: «El futuro es la Formación Profesional dual, compatibilizar desde el minuto uno estudios y trabajo en una empresa del sector»

J. F. GALÁN AVILÉS.

Director de Asturias Educación, un centro privado de formación profesional, Natán Fernández se ha incorporado recientemente a la nueva directiva de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Avilés constituida tras el proceso que dio la presencia a Luis Noguera, el único candidato. Es vocal y presidente de la comisión de Formación.

-¿Qué le llevó a incorporarse a la Cámara de Comercio?

-Me animó la gente de la propia Cámara, y decidí que podía aportar experiencia. Asturias Educación y Escadem llevamos más de cuarenta años dedicándonos a la formación.

-Desde entonces ha habido muchos cambios.

-Y en los últimos años se han acelerado con la llegada de la formación online y la dual. Esta última, que ya se imparte en Asturias como experiencia piloto, es el futuro de la formación.

-¿Cuáles son sus ventajas?

-La clave es que permite a los alumnos de formación profesional compatibilizar estudios y trabajo en una empresa del sector. Es un salto muy grande. Si hasta ahora primero te formabas y después te incorporabas al mercado de trabajo, ahora las dos cosas van paralelas desde el minuto uno.

-¿Son receptivas las empresas?

-Todavía está en fase experimental, pero parece claro que para la empresa resulta beneficioso. Va a tener un trabajador formándose de manera gratuita.

-Trabajar sin cobrar no acaba de sonar bien.

-Verlo desde esa perspectiva es un error. Para la empresa también tiene un coste. La empresa tiene que asignar al alumno un tutor, con la consiguiente merma en su jornada laboral productiva. La ventaja es para ambas partes. El alumno se especializa en un puesto que el mercado laboral requiere y la empresa tiene la posibilidad de cubrirlo con un trabajador a medida. Además, esa inversión en formación se compensa con el trabajo que realiza el alumno durante el proceso de aprendizaje.

-¿La Formación Profesional sigue estando infravalorada?

-En gran medida, sí. España es el país de Europa con más titulados universitarios trabajando en puestos que no requieren esa titulación. Lo que demanda el mercado laboral son puestos muy específicos que solo pueden desempeñar titulados en Formación Profesional. Hay más trabajo en este campo.

-Algunas empresas afirman que tienen problemas para cubrir determinados puestos.

-Seguro que es así. Lo que sucede es que el viejo concepto de que los buenos estudiantes van a la Universidad y los malos a Formación Profesional aún persiste, pese a que está completamente desfasado.

-¿Cómo se puede remediar?

-La Formación Profesional ofrece un amplio abanico de salidas, muchas veces de forma inmediata. Habría que fomentarla y concienciar a los padres de que hoy en día es una muy buena opción. Quieren que sus hijos sean médicos, no soldadores, electricistas o fontaneros. Lo ven como un paso atrás, cuando en realidad son trabajos que además de ser demandados se pagan muy bien

-¿Cuáles son los perfiles más demandados?

-La rama de informática vuelve a tener bastante, y también la sanitaria. En Avilés prima la industrial, a la que le va a venir muy bien la formación dual. A fin de cuentas donde se aprende a ser calderero o soldador es en un taller. Son dos perfiles que las empresas demandan, y no abundan.

-También se ha referido a la educación online.

-Está en un momento delicado en el sentido de que genera desconfianza. Habría que regularlo de tal forma que ofrezca todas las garantías.

-¿Qué proyectos tiene la Cámara en materia de formación?

-Ahora mismo se está desarrollando el programa integral de cualificación y empleo, el PICE. Está especialmente dirigido a jóvenes menores de treinta años y se desarrolla mediante pequeños cursos y seminarios. En este marco se ha desarrollado en el pabellón de La Magdalena una feria que buscaba reunir en un mismo espacio a jóvenes sin trabajo con los agentes que lo generan.

-¿Cuáles han sido los resultados?

-Ya ha habido contrataciones, pero todavía hay que esperar unos meses para ver el número de ocupaciones que consiguen los alumnos que están dentro del programa. En noviembre se celebrará una nueva feria en la que intentaremos acercar a alumnos de los últimos cursos de Secundaria y Formación Profesional al tejido empresarial, para que vean los perfiles que se demandan.

-Se habla de atraer talento.

-Más que atraerlo hay que crearlo en Avilés. No tiene por que venir de fuera, se puede explotar el que hay aquí. Eso requiere buscarlo ya dentro de las escuelas, orientarlo y darle forma. Es lo que se hace en otros países, y hay un programa experimental para hacerlo aquí.

-¿En qué consiste?

-En llevar a alumnos de los institutos a empresas del sector en el que quieren trabajar para que vean si realmente es lo que les gusta.

-¿Cuál es la situación de la Formación Profesional en Avilés?

-Como en el resto de la región y del país. El número de alumnos va creciendo, pero todavía falta.

-¿La oferta se adecua a la demanda?

-En algunas ramas sí, en otras no tanto. Hay muchos centros que ofertan las mismas especialidades.

-¿Qué más cursos ofrece la Cámara de Comercio?

-Hay un programa anual que ofrece un programa amplio y variado en todos los niveles, desde cursos de empaquetado hasta administración o informática.

-¿También dirigidos a directivos y empresarios?

-Tenemos una jornada de calidad dirigida a ellos y una sección orientada al comercio exterior, pero es un campo que habría que reforzar.

-¿Y de idiomas?

-Enfocados sobre todo al comercio. En formación profesional se han incluido en todos los itinerarios formativos de grado superior.

-¿Tienen convenios de formación con empresas?

-Con las que están asociadas con la Cámara. De cara al futuro queremos ofrecer cursos incluidos en los programas del servicio público de empleo para complementar así la oferta que ofrecen los centros de formación privados que hay en la comarca pero sin chocar con ellos. No queremos competir, sino ocupar los huecos que puedan estar vacíos.

-¿Cómo ve la Cámara desde dentro?

-Todavía estoy aterrizando. Es un trabajo que lleva tiempo.

-¿Está a favor de unificar las cámaras?

-Cada ciudad tiene un tejido empresarial definido al que las cámaras de adaptan, ofreciendo los servicios específicos que requiere. Creo que cada ciudad tiene que tener su propia cámara y que todas deben trabajar de la mano.

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