El grupo propietario de Brico Dêpot busca compradores tras anunciar su decisión de abandonar España

Imagen de archivo de Brico Depôt en el centro comercial Parque Astur de Trasona. /LVA
Imagen de archivo de Brico Depôt en el centro comercial Parque Astur de Trasona. / LVA

La cadena, con cincuenta trabajadores en Trasona, asegura que «de momento» mantendrá su actividad

ALBERTO SANTOS / EUROPA PRESSAVILÉS / MADRID

El grupo británico Kingfisher, presente en el mercado español a través de la cadena de tiendas de bricolaje Brico Depôt, ha anunciado que abandonará la Península Ibérica, donde cuenta con 31 establecimientos entre ellos el del centro comercial Parque Astur en Trasona, para concentrarse en aquellos países donde cuenta con una cuota de mercado significativa. En el caso de la tienda en la comarca de Avilés, la plantilla asciende a cincuenta trabajadores. Fuentes de Brico Depôt han asegurado a este periódico que el anuncio del grupo no significa el cierre inmediato de las tiendas, «puesto que está todo en una fase muy inicial». Según fuentes sindicales, el grupo británico les abría comunicado que abre un proceso de venta de sus tiendas en la Península Ibérica.

«Estamos comprometidos con nuestro plan de crear un negocio fuerte a largo plazo», explicó la consejera delegada del grupo británico, Véronique Laury, añadiendo que «la decisión de salir de Rusia, España y Portugal forma parte de este compromiso».

Según los datos de la compañía, presente en el mercado español desde 2003, Brico Depôt Iberia cuenta con 31 tiendas abiertas en España y Portugal, de las que 27 corresponden a España, y con un total de más de 1.700 trabajadores.

En su último ejercicio fiscal, Brico Depôt España logró un beneficio operativo de 2 millones de libras esterlinas (2,2 millones de euros), mientras que el negocio portugués registró pérdidas de explotación por importe de 2 millones de libras (2,2 millones de euros).

«Esto nos permitirá aplicar nuestra estrategia con mayor enfoque y eficacia en nuestros mercados principales, donde contamos o podemos alcanzar una posición de liderazgo», apostilló Laury.

En el tercer trimestre de su año fiscal, las ventas de Kingfisher sumaron 3.048 millones de libras (3.426 millones de euros), un 0,2% más que un año antes, aunque en términos comparables disminuyeron un 1,3%. El negocio de la compañía en la Península Ibérica mejoró un 0,9% entre agosto y octubre, hasta 87 millones de libras (98 millones de euros).

 

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