Cientos de peces aparecen muertos en la ría de Avilés

Algunos de los ejemplares muertos en el cauce alto de la ría. / COLECTIVO ECOLOGISTA
Algunos de los ejemplares muertos en el cauce alto de la ría. / COLECTIVO ECOLOGISTA

Los ecologistas afirman que proceden de «un nuevo vertido industrial al río Llonga» y denuncian la «permisividad» del Principado

ALEJANDRO L. JAMBRINAAVILÉS.

Centenares de peces aparecieron ayer muertos en aguas del río Llongas y de la ría, donde desemboca, según denuncia el Colectivo Ecologista de Avilés. Anguilas en su mayoría, «una especie muy resistente, vedada para la pesca y clasificada como vulnerable, se concentraban a la altura del puente de La Marzaniella (Corvera). También había carpas y muiles», añade.

El referido colectivo sostiene que «esta nueva mortandad de peces parece ser consecuencia de un nuevo vertido industrial al río Llongas, muy habitual en este cauce, y se suma a la lista interminable de episodios contaminantes que acaban en la ría, lacra que se mantiene gracias a la permisividad de las administraciones, que nunca son capaces de identificar a los responsables». Los ecologistas entienden que además de «un gran problema medioambiental los continuos vertidos industriales a la ría suponen un claro delito. Incumplen la normativa europea en materia de recogida y tratamiento de aguas residuales», por lo que aseguran haber denunciado el nuevo vertido ante el Principado.

A su juicio las administraciones responsables «actúan con negligencia y son incapaces de frenar los continuos vertidos a la ría y sus afluentes pese a que el colector industrial ya ha entrado en servicio. Esperamos que esta vez se hayan recogido muestras del vertido y de los peces muertos, lo que permitiría identificar y sancionar al responsable para que tome las medidas que permiten evitar estos accidentes», concluye el colectivo Ecologista.

El referido colector industrial entró en servicio el pasado mes de mayo. Su fin es recoger las aguas industriales previo tratamiento en origen de Arcelor, Cogersa, DuPont, Fertiberia, Alcoa, Asturiana de Zinc y Saint-Gobain que hasta ahora se vertían en la ría y evacuarlas a mar abierto a través del emisario submarino que las libera a la altura de Xagó. En todo caso, no todas las empresas se han conectado aún al colector.

Las obras comenzaron en 2003 y concluyeron en 2011. Los problemas comenzaron cuando en las fases de pruebas se detectaron fugas y otras deficiencias que obligaron a acometer mejoras de envergadura y a reponer equipos. También contribuyó al retraso los largos períodos de paralización producto de las desavenencias entre las dos administraciones implicadas, Ministerio de Medio Ambiente (ahora Transición Ecológica) y Principado), a la hora de decidir cuál asumiría los costes sobrevenidos que se sumaron al presupuesto inicial, dieciséis millones de euros.