Expulsan a una niña avilesina con Síndrome Rett de las piscinas de Valencia de don Juan por usar un 'churro'

Sofía, esta mañana en las piscinas de Valencia de don Juan, antes del incidente. /LVA
Sofía, esta mañana en las piscinas de Valencia de don Juan, antes del incidente. / LVA

El teniente alcalde de la localidad pide disculpas y asegura que «intentaremos que no se vuelva a repetir»

C. DEL RÍO / LEONOTICIAS

Sofía, una de las niñas avilesinas con Síndrome Rett, ha sido expulsada hoy de la piscina de Valencia de don Juan en la que disfrutaba de la jornada porque, al parecer, el 'churro' (flotador) con el que se estaba bañando podía molestar a otros usuarios. Esa es la explicación que ha recibido la madre, Marta Vega, que mañana mismo presentará una queja formal en el ayuntamiento de la localidad leonesa.

La familia veranea en Villanueva de Carrizo y los niños de la urbanización tienen por costumbre ir una vez a la semana a la vecina Valencia de don Juan, a sus famosas piscinas. «Nunca habíamos tenido ningún problema», ha explicado hoy la madre de Ainhoa a este periódico. En la lista de prohibiciones de la entrada al recinto no consta que no se pueda usar, aunque sí aparece en la página web de la instalación. «No estamos hablando de un objeto peligroso, sino de un flotador. Si estos están permitidos, ¿por qué no un churro?», se pregunta Marta Vega.

El responsable de la instalación, requerido por la madre, le habría indicado que «a doscientos metros tenía un río para bañarme donde podía utilizar el churro». «Tengo la conversación grabada. Me dijo que no tenía hoja de reclamaciones, sino un libro en el que podía escribir mi queja y así lo hice», explica a la par que agradece el trato del personal de recepción de la piscina.

«De acuerdo que es mi hija, pero no protesto solo por ella. ¿No estamos luchando por la inclusión de todos los niños con discapacidad? Pues de eso va esto», remarca.

Explicaciones y disculpas

El teniente alcalde del ayuntamiento, José Jiménez, ha explicado a este periódico que aún tiene que conocer la versión del encargado de la instalación, pero que, en cualquier caso, «lo sentimos e intentaremos que no se vuelva a repetir».

Es más, según ha relatado el concejal, le recordó a la madre de la pequeña que se podría bañar con un flotador o un chaleco homologado sin problema. Chaleco que, le trasladó la madre, le quedaba pequeño a la niña.

«Hay unas normas que debemos hacer cumplir», señaló Jíménez, que si bien se comprometió a revisar el caso y modificar la normativa, con el objetivo de que contemple la puesta a disposición de churros autorizados para niños y personas con cualquier minusvalía o discapacidad.

Piscinas adaptadas

En cualquier caso, Martínez ha recordado que las piscinas de Valencia de Don Juan disponen además de una silla elevadora para que las personas con problemas de movilidad se puedan bañar.

«Aquí tratamos con cariño a todo el mundo. La muestra es cada año vienen más personas». En este punto, recordó que el monitor implicado es un trabajador ligado a las piscinas desde hace más de 15 años que nunca ha ocasionado problemas.

No obstante, Martínez entendió necesario trasladar la pertinente disculpa a la madre e insistirle en la imposibilidad de ese tipo de churros en las piscinas lo que, remarcaron, no supone un veto a la menor, que podrá seguir disfrutando de estas instalaciones utilizando un flotador homologado, «como cualquier usuario».

Asimismo ha solicitado un poco de comprensión para el personal de unas piscinas municipales que, por la alta afluencia de usuarios, «tal vez pueda haber dado una contestación no adecuada». Las piscinas de Valencia de don Juan han recibido a más de un millón de personas en los últimos cuatro años.

 

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