El fuego en Arcelor deja las baterías de Avilés al borde del cierre

Los mecheros se activaron para quemar el gas de forma controlada. / EFE

Las baterías 1 a 4 sedan por perdidas y se intenta evitar el colapso de la 5 a la 8

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

Un incendio en una cinta transportadora en la torre de carbón número 1 ha dejado a las baterías de cok de Avilés al borde de su cierre. Fuentes de la empresa han confirmado la gravedad del asunto y, aunque oficialmente no existe ningún pronunciamiento, se teme por el futuro de la instalación.

El problema es la inversión que sería necesaria para poner en marcha unas instalaciones como las avilesinas a las que les queda poco más de un año de vida. En ese contexto, ayer por la noche se daba por perdidas la mitad de las instalaciones, las baterías 1 a 4, mientras se mantenía el resto de la instalación, las baterías 5 a 8, en situación de parada en caliente para intentar comenzar a producir lo antes posible. Durante la noche se iban a evaluar los daños, pero el panorama se presenta muy complejo.

El incendio comenzaba a las 16.15, sin que entonces pudiera determinarse el motivo. Era una instalación que recientemente se había renovado, por lo que sorprendió a todos. ArcelorMittal ha iniciado el proceso para determinar las causas. Se sabe que el fuego comenzó en la cinta, aunque no conocen los motivos.

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Hasta ahora, solo ha trascendido que no se produjo una explosión, sino que el fuego comenzó lentamente, por lo que hubo tiempo para activar los mecanismos de emergencia y evacuar al personal, evitándose de esta forma daños personales. El fuego afectó al carbón que sube por la cinta hasta el horno, provocando una humareda que pronto fue visible en toda la comarca. Desde las 16.20 horas, el incendio generaba una oleada de fotos y comentarios en las redes sociales, donde crecía la incertidumbre ante lo que sucedía.

La temperatura en el interior de la cinta llegó a niveles tan altos que provocó su ruptura, cayendo junto con su torre en la zona de oficinas, que ya habían sido desalojadas.

La empresa inició las tareas de extinción con su propio servicio de Bomberos, pero tres cuartos de hora después solicitó la colaboración del Servicio de Emergencia del Principado de Asturias (SEPA) y, a las 17.06, el consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, activaba el Plan de Emergencia exterior. Desde el primer momento, la compañía había informado a las autoridades, lo que permitía que los agentes de la Policía Local de Avilés cerrasen el tráfico de manera preventiva en el entorno del Parque Empresarial y el hospitalillo. El SEPA envió helicópteros y unidades de bomberos de Avilés, Pravia y La Morgal.

El objetivo era que el fuego llegase a afectar los gasómetros ni que dañase las conducciones de gas. También se vigilaba la evolución de la humareda. El viento dominante provocaba que formase una columna y no afectase a la población.

A las 18.28 se controlaba la situación, es decir se aseguraba el gasómetro y se permitía que los equipos de emergencia avanzasen hacia el foco. De forma paralela, los mecheros de la instalación se encontraban activados. Es un mecanismo de seguridad que permite quemar el gas producido de manera controlada.

Media hora más tarde, a las 19.06 se daba por extinguido el incendio. Los bomberos del SEPA regresaban a sus bases y en el lugar permanecía la dotación de ArcelorMittal por seguridad y enfriando los escombros para evitar que reavivasen. Los mecheros permanecerán encendidos hasta completar la quema de gas.

Conforme la zona era segura, ArcelorMittal activaba a sus equipos para trabajar en la recuperación de las baterías. Estas no pueden detenerse completamente, se colocan en la situación de «parada en caliente» hasta que se vuelve a producir.

La parte más dañada son las baterías 1 a 4 y, salvo una decisión del máximo nivel, se dan por perdidas. Y es que las primeras estimaciones son que la inversión necesaria para su rehabilitación no se amortizaría en el plazo previsto para su funcionamiento. Como se sabe, la previsión de la siderúrgica es que la actividad cese en las baterías de Avilés en diciembre de 2019. De ahí que no parezca rentable la inversión.

De ahí que los esfuerzos se centren en las baterías 5 a 8. El personal de ArcelorMittal estudia los daños causados por el fuego, que son muy importantes y se trabaja contrarreloj. Los plazos varían y las fuentes consultan dan un margen de doce a dieciséis horas para evitar el colapso.

ArcelorMittal cuenta con acopio de cok para los próximos días, por lo que, a corto plazo, la producción en la cabecera siderúrgica se encuentra asegurada y, con ello, en el resto de instalación. Si bien ayer ya se aventuraba que deberían a reforzar las importaciones de cok para mantener la producción en Asturias.

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