El juicio por el 'caso Niemeyer' encara su final con los informes de las partes

Natalio Grueso, Judit Pereiro, Marc Martí, ya exonerado, y José María Vigil en el banquillo. / EFE (POOL)
Natalio Grueso, Judit Pereiro, Marc Martí, ya exonerado, y José María Vigil en el banquillo. / EFE (POOL)

Tras las declaraciones de testigos y peritos, Fiscalía y letrados tendrán que argumentar ahora la culpabilidad o inocencia de los cuatro acusados

C. R.AVILÉS.

El juicio por el 'caso Niemeyer', que desde el pasado mes de marzo se ha venido celebrando en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, en Oviedo, concluirá esta semana después de las veinticuatro vistas celebradas de marzo a julio más la inicial de septiembre del año pasado en la que solo se pudieron abordar las cuestiones previas. La Fiscalía y los representantes de las otras seis partes implicadas en el proceso (acusación particular y las defensas de los cuatro acusados más Viajes El Corte Inglés como responsable civil subsidiario) tendrán hoy y mañana para argumentar los motivos en los que basan la petición de pena o de libertad para cada uno de los acusados de diversos delitos de malversación, falsedad documental y societarios, entre otros.

Tanto el fiscal Alejandro Cabaleiro como la Fundación Centro Niemeyer mantienen que el exdirector de esta entidad entre 2007 y 2011, Natalio Grueso, cometió tres delitos continuados de malversación, falsedad en documento mercantil y societario y de insolvencia punible por los que el Ministerio Público solicita once años de cárcel y 114.000 euros de multa.

Durante el juicio, Grueso ha tratado de demostrar que viajó y gastó lo necesario para cumplir el objetivo que le había encomendado el expresidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, durante cuyo mandato se construyó el centro en la ría de Avilés. Ha defendido la presencia de su exmujer en muchas de esas citas, e incluso la de su madre en algún viaje de trabajo. Aseguró que, dada la dedicación que tenía al cometido, era la única forma de verla sin causar perjuicio económico a la fundación, puesto que las veces que ella viajó con él lo hizo en el mismo coche de alquiler.

Se han celebrado veinticinco vistas orales entre los meses de marzo y julio

A su exmujer, Judit Pereiro, la Fiscalía la considera cómplice de un delito continuado de malversación por el que afronta una petición de dos años y medio de prisión y multas de 65.000 euros. Su presencia en viajes y actividades de acompañamiento y representación ha tratado de justificarse tanto por el exiguo equipo contratado para poner en marcha el Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer como por su condición de políglota. Ella añadió que había colaborado desinteresadamente «por amor a Asturias» y a un proyecto que beneficiaría a la región.

Al agente de viajes José María Vigil lo acusan de estafa y falsedad en documento mercantil, además de malversación y falsedad como colaborador necesario. Por ello le piden ocho años de cárcel y 92.600 euros de multa. Ha intentado exculpar a su empresa al asegurar que actuó incumpliendo las normas internas.

Por último, José Luis Rebollo, que fue secretario de la Fundación y a quien se acusa de un delito societario en concepto de cooperador necesario por el que afronta una petición de pena de dos años y dos meses de cárcel y 7.200 euros de multa, ha defendido que actuó siempre en benefició de la entidad y que las cuentas elaboradas en su despacho profesional respondían a la realidad que reflejaban las facturas a las que tuvieron acceso.

Marc Martí, que fue jefe de producción del centro, fue absuelto del delito de malversación. Tanto Fiscalía como acusación particular entendieron que no se había acreditado tal extremo después de que él mismo reconociera haber presentado unas facturas falsas para cobrar 9.000 euros por un trabajo realizado pero no declarado puesto que él cobraba un subsidio.