El juicio por el 'caso Niemeyer' entra en su recta final con el testimonio de los peritos

Natalio Grueso. / ÁLEX PIÑA
Natalio Grueso. / ÁLEX PIÑA

Las sesiones finalizarán la próxima semana después de varios retrasos y ampliaciones, y quedará visto para sentencia

R. D.AVILÉS.

La Audiencia Provincial retomará esta mañana el juicio del caso Niemeyer, que entra en su recta final tras cinco meses en los que se han escuchado casi un centenar de declaraciones testificales y periciales.

El tribunal de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial ha reservado los días los lunes y martes de esta semana y la que viene para la celebración de las últimas cuatro sesiones, en las que, tras las testificales solicitadas por las defensas de los cinco acusados, las partes ofrecerán sus informes de conclusiones.

El juicio comenzó el pasado 18 de marzo con la declaración del principal acusado, el exdirector general del Centro Cultural Niemeyer Natalio Grueso, que afronta una petición de once años de cárcel, diez años de inhabilitación y una multa de 24.000 euros por su supuesta autoría en las irregularidades económicas detectadas durante su etapa al frente del complejo cultural.

Al exdirector general se le relaciona con la emisión de facturas falsas o manipuladas y se le acusa de delitos continuados de malversación en concurso medial con falsedad, otro societario y un tercero de insolvencia punible.

En el procedimiento está personada como acusación particular la Fundación Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer, que le pide penas que suman 15 años y 6 meses.

Aunque inicialmente el partido Foro ejerció la acusación popular y pedía para Grueso una pena de 13 años de prisión, finalmente desistió de continuar en el procedimiento tras la renuncia de la abogada María Teresa Domínguez a seguir con su representación procesal.

Junto a Grueso se sientan en el banquillo de los acusados su exesposa, Judith Pereiro, a quien el fiscal imputa por su presunta complicidad en un delito continuado de malversación por el que pide dos años y medio de prisión, y Marc Martí, ex jefe de producción del Centro Niemeyer, que afronta una petición de un año y medio de prisión por su presunta complicidad en un delito de malversación.

El exagente de viajes José María Vigil afronta una petición fiscal de ocho años como presunto cooperador en sendos delitos de estafa y malversación, y el abogado José Luis Rebollo, exsecretario de la Fundación Niemeyer y que se representa a sí mismo en el juicio, como presunto cooperador necesario en un delito societario, tiene una petición fiscal de dos años y tres meses de prisión.

Todos los acusados han negado los hechos imputados así como que hubieran causado daño patrimonial al Niemeyer y han achacado a la falta de una estructura administrativa el «descontrol» contable en las cuentas del centro cultural avilesino.