«Hay pocos curas, pero son muy buenos y con una gran vocación»

Vicente Pañeda, en el entorno de la iglesia parroquial de San Martín de Laspra. / OMAR ANTUÑA
Vicente Pañeda, en el entorno de la iglesia parroquial de San Martín de Laspra. / OMAR ANTUÑA

La incorporación de David Cuenca y Alejandro Rodríguez como párrocos de Versalles y Luanco culmina hoy un proceso de cambio en las parroquias de la comarca

J. F. GALÁN AVILÉS.

El arciprestazgo de Avilés culmina hoy domingo un proceso de cambio que afectan entre otras a parroquias como las de Trasona, Llaranes, Versalles, Candás y Luanco. Vicente Pañeda Requejo, arcipreste desde 2013 y párroco de San Martín de Laspra-Piedras Blancas, explica el nuevo organigrama.

-¿Cuáles son esos cambios?

-Se marchan tres sacerdotes y se incorporan cuatro. Alfredo Cueto ha abandonado El Pozón por motivos de salud; José Santa Clara, párroco de la unidad pastoral de Trasona, se incorpora al arciprestazgo de Gijón Oriente como capellán del hospital universitario de Cabueñes y párroco de la unidad pastoral de san Andrés de los Tacones; y Don Cipriano Díaz cesa por jubilación como párroco de Luanco. Los que se incorporan son Constantino Bada, que sustituye a Santaclara en Trasona; David Cuenca como párroco de la unidad pastoral de Versalles; y Alejandro Rodríguez, que se va a ocupar de la nueva unidad pastoral de Santa María de Luanco, que extiende su responsabilidad hasta Bañugues, Viodo y San Jorge de Heres.

-¿Y el cuarto?

-Adolfo Manuel Álvarez, para reforzar la capellanía del Hospital San Agustín, en la que se mantiene don José Ramón y a la unidad pastoral de San Martín de Laspra, que incluye a Piedras Blancas, Quiloño y San Cipriano.

-¿A qué responden los cambios?

-Únicamente a las necesidades pastorales. Ha habido que lamentar bajas por defunción o enfermedad y era necesario realizar algunos ajustes en el arciprestazgo.

-¿Quién los ordena?

-Las decisiones se han tomado entre el Colegio de Arciprestes y el vicario, y ha sido refrendada por el Arzobispado de Oviedo.

-El proceso ya se ha iniciado. ¿Cuándo concluye?

-Hoy domingo, cuando David Cuenca y Alejandro Rodríguez asuman las unidades pastorales de Versalles y Luanco. Adolfo Manuel Álvarez y don José Manuel ya prestan servicio desde julio como capellán y como párroco de Candás y de Perlora, en este último caso por fallecimiento del anterior, don Jesús, y Alfonso Abel Vázquez cumple una semana en El Pozón y Santa Bárbara de Llaranes.

-¿Cuál ha sido la acogida por parte de los feligreses?

-Ha sido agradable y cordial. Los sacerdotes tienen una disposición total y sus feligreses responden con una gran capacidad de acogida.

-Va a cumplir cinco años como arcipreste de Avilés. ¿Satisfecho?

-Creo que a quien corresponde hacer balance es a los feligreses, a los sacerdotes, al arciprestazgo y al Arzobispado, no a mí.

-¿Cuántos concejos forman el arciprestazgo?

-Son seis, Avilés, Corvera, Carreño, Illas, Castrillón y Gozón.

-¿Y cuántas parroquias?

-Muchas, divididas en siete unidades pastorales. Son las de Candás, Guimarán, Salinas, San Martín de Laspra-Piedras Blancas, Illas, Santa Leocadia de Laviana, y Luanco.

-¿Cuántos sacerdotes las atienden?

-Tras la reordenación, veintiuno.

-¿Son suficientes para tantas parroquias?

-Digamos que son pocos, pero muy buenos, con una gran vocación.

-El relevo generacional no acaba de llegar.

-No es tanto así. Llega una generación de sacerdotes que está entre los cuarenta y los cincuenta años.

-El más joven de Asturias es de Avilés, Ángel Vilaboa.

-Se ha ordenado recientemente en la catedral, y tras celebrar sus primeras misas en Santo Tomás de Cantorbery, por vinculación, y en San Nicolás, ya que es San Juanín, está destinado a la unidad pastoral de Panes.

-¿Cuáles son las principales necesidades del arciprestazgo?

-La primera necesidad es convertirnos pastoralmente y saber que las unidades pastorales son un proyecto de sí y sí. No las impone el obispo, sino la propia realidad, hay que ser consciente de eso, e implica trabajar en equipo. También es necesario incorporar a los seglares en nuestro trabajo pastoral y sobre todo buscar una pastoral más corresponsable y más participativa.

-¿Va poca gente a misa?

-Es un número estable. En Piedras Blancas, mi parroquia, va mucha gente, y la comunidad parroquial es amplia y está muy implicada. También hay que tener en cuenta que, sobre todo en verano, muchos fieles de una parroquia van a misa a otra.

-¿Cuál es el estado de salud de los bienes de la iglesia en el arciprestazgo?

-Se va a reparar el tejado de San Nicolás de Bari, que es una obra importante, se ha completado la primera fase de San Salvador de Perlora y en Castrillón se han llevado a cabo muchas mejoras. Ahora estamos con el proyecto de reparación de San Cipriano de Pillarno.

-¿Se encuentra cómodo en Piedras Blancas?

-El día 24 se cumple un año de mi llegada. La verdad es que me encuentro muy bien, me siento respaldado por mis compañeros y por los feligreses. Compaginar el arciprestazgo con la parroquia no resulta sencillo, y lo llevo lo mejor que puedo.

-¿Echa de menos Villalegre?

-Un poco sí que me costó. Llevaba once años en Villalegre, el Santuario de La Luz y en la San Pablo de La Luz, pero bueno, mantengo una relación muy cordial y fluida tanto con los feligreses como con los párrocos.

-¿Has encontrado cambios entre una y otra parroquia?

-Son perfiles distintos. Villalegre ha sufrido una gran transformación y La Luz es un barrio obrero. Piedras Blancas es el séptimo concejo de Asturias, y hay mucha gente joven. Es distinto.

-¿Se han reanudado ya las obras en el cementerio de Cancienes?

-Aún no, pero en cuanto el nuevo párroco se asiente se retomará el asunto.

-Hay sectores de la población que reclaman que la iglesia tribute por sus bienes. ¿Qué opinión le merece?

-No entiendo esa actitud compulsiva. La iglesia está al servicio de todos sin ningún ánimo de lucro, sino todo lo contrario. Un buen ejemplo es Cáritas, que atiende a tanta gente. Además, muchos de sus bienes son monumentos, y Avilés es un buen ejemplo. Algunas de sus iglesias forman parte de cualquier recorrido turístico.

-La iglesia se está viendo sacudida por escándalos. ¿Cómo valora la reacción del Papa?

-Estoy absolutamente de acuerdo con la política de tolerancia cero. El Papa se está enfrentando a situaciones que nunca se tendrían que haber dado y son diametralmente contrarias a la Iglesia. Francisco I es una gran bocanada de aire fresco, un hombre discreto como pocos y un auténtico todoterreno. Cuando tiene que decir algo lo dice sin cortapisas y cuando ante un argumento infundado tiene que callar, calla y reza.

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