El Supremo ratifica la multa de 1,5 millones de euros a ArcelorMittal por vertidos en la factoría de Avilés

Acería de ArcelorMittal en Tabaza, Carreño. /MARIETA
Acería de ArcelorMittal en Tabaza, Carreño. / MARIETA

La empresa asegura que solo se trató de «una superación de los límites establecidos por la Autorización Ambiental Integrada» y que la situación ya está corregida

ALBERTO SANTOS AVILÉS

El Tribunal Supremo ha confirmado la sanción impuesta por vertidos de ArcelorMittal España en la factoría de Avilés, afectando al dominio público. El importe de la multa asciende a 1.573.483 euros. Aunque el Colectivo Ecologista de Avilés asegura que se trata de vertidos «continuados», fuentes de la empresa defienden que «solo se trató de una superación de los límites establecidos por la Autorización Ambiental Integrada y que la situación ya está corregida».

El Tribunal desestima el recurso contencioso-administrativo formulado por ArcelorMittal, contra el acuerdo del Consejo de Ministros de fecha 10 de marzo de 2017, por el que se imponía a la empresa una sanción de un millón de euros y la obligación de indemnizar por los daños causados al dominio público hidráulico en cuantía de 573.048 euros, por el vertido de aguas residuales procedentes de la actividad industrial en los términos municipales de Carreño, Corvera de Asturias y Gozón.

Zonas de vertidos al río.
Zonas de vertidos al río. / COLECTIVO ECOLOGISTA

Según el Colectivo Ecologista de Avilés, «la Confederación Hidrográfica del Cantábrico reconoce que se produce continuos vertidos de Arcelor que llevamos denunciando al río Llongas por la factoría de Avilés, incumpliendo los generosos valores límites de emisión impuestos en la autorización ambiental integrada otorgada por el Principado de Asturias en sus diferentes redacciones».

Los ecologistas recuerdan que estos vertidos «han convertido el cauce que desemboca en la ría de Avilés en un lugar altamente contaminando como hemos denunciado en varias ocasiones, ahora se va a esconder a través del colector industrial de la orilla derecha que se va verter directamente al mar, sin ningún tratamiento en la depuradora de Maqua». Cabe recordar que la misión del colector industrial, en fase de pruebas, es recoger las aguas de las multinacionales una vez tratadas en las respectivas factorías, para conducirlas hasta la depuradora de Maqua y una vez allí verterlas al mar a través del emisario submarino de Xagó.

Según un comunicado remitido por Fructuoso Pontigo en nombre del cole tivo, asegura que «está comprobado que estos vertidos de aguas residuales la presencia de sustancias peligrosas no autorizadas (cianuros, cloroformo, fluoranteno, Cromo, Tetracloroestilano, Cobre, Plomo, Tebueno, Zinc, etc.) al cauce del río Llongas, de forma significativa el caso de los cianuros, llegándose a medir valores hasta de 7500 µg/l, muy por encima de los 20 µg/l de cianuro en forma de tiocinatos autorizados en 2009, estamos hablando de valores 375 veces superiores a lo autorizado».

Los ecologistas esperan que «esta nueva sanción anunciada obligue a esta empresa a gastarse el dinero en tratar las aguas de proceso y no verterlas sin control tanto en la factoría de Avilés como en la de Gijón, como viene haciendo de forma habitual. Las pocas veces que la multan, lo que acaba haciendo es recurrir para tumbar las sanciones que le imponen, seguir librando del principio, del que contamina paga, si lo pillan, que como todos sabemos en Asturias pocas veces sucede que te pillen por los escasos medios de vigilancia que hay».