El lado oscuro despide Metrópoli

Centenares de personas se han acercado hasta el recinto ferial Luis Adaro para disfrutar del gran desfile de Star Wars./
Centenares de personas se han acercado hasta el recinto ferial Luis Adaro para disfrutar del gran desfile de Star Wars.

El gran desfile de Star Wars abarrota el festival gijonés, que hoy cierra sus puertas

PABLO ANTÓN MARÍN ESTRADA

Metrópoli llega a su recta final con olor a récord y multitud, ya que la afluencia de público ya es superior a la de la última edición del festival de ocio. El certamen no decepcionó y ha abarratado esta mañana recinto ferial Luis Adaro con un gran desfile de Star Wars que ha hecho las delicias de centenares de personas.

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Hasta ayer, más de 220.000 habían visitado el recinto ferial Luis Adaro (20.000 más que en 2015). Hasta el momento, la jornada con mayor número de visitantes (40.000) coincidió con el concierto ofrecido por Hombres G el pasado miércoles.

Para muchos asistentes era su día. Así como durante la Feria de Muestras de Asturias se celebran el Día del Pensionista, el de la principal entidad bancaria asturiana o los dedicados a diferentes concejos, el Festival Media de Cultura y Entretenimiento tenía en la tarde del sábado su particular Día del Friki con el concurso de cosplay en el escenario central. Decenas de aficionados a estas exhibiciones de la devoción propia por determinados personajes, criaturas o tribus se mezclaban entre la multitud con sus llamativos disfraces. Yabundaban, como es natural por el espacio dedicado en Metrópoli al universo Star Wars, los enmascarados galácticos con su armamento de todo tipo de láser.

El Market: de la temática friki a objetos vintage

Por Jessica M. Puga

El Market de Metrópoli sigue siendo espacio de parada obligada. Vale que este año haya cedido su casa el Pabellón Central del recinto ferial Luis Adaro a las actividades de la Cómic Con, para instalarse en el bajo del Palacio de Congresos, pero, aún así, el público y los comerciantes han encontrado un punto de común entendimiento. «Este año está todo más reunido y, como está mejor señalizado, es fácil ir a tiro hecho y no tan a la aventura como pasaba en ediciones pasadas», explica Cristina Valverde, habitual visitante del festival gijonés. «La entrada al recinto es asequible, aunque haya ido incrementándose el precio año tras año», asegura, y explica que en el Market no hay grandes diferencias respecto a otras años más allá del cambio de ubicación.

Es el punto en el que convergen puestos de bisutería, menaje, regalos y, aunque en menor medida, también productos de temática friki, como tazas, chapas y figuras de superhéroes. Prueba de la variedad la pusieron los jóvebes Bárbara y Enol, quienes salieron de Metrópoli cargados de videojuegos, cómic, llaveros, bolígrafos y figuras de multitud de personajes. «El público sí viene a comprar a Metrópoli», asegura Viki Abejón, responsable de Malechic, un puesto de productos vintage. «Lo que más entusiasma esta temporada son los cromos de la palma», afirma, y destaca que la particularidad de Metrópoli es que tanto jóvenes como adultos van en busca de «productos de temática friki, porque los quieren para sí mismos o para regalar a sus nietos», explica Abejón.

La continua afluencia de público de toda condición y la posibilidad de convencer a los indecisos al estar diez días abiertos también anima. Yno faltará el público que hoy vaya a Metrópoli en busca de las gangas de última hora.

En el Pabellón de Asturias, convertido en el espacio Cómic Con, un grupo de maestros de la espada de luz llegados de algún remoto lugar del imperio desgranaban sus enseñanzas en el manejo del arma ante grupos de pequeños futuros guerreros. Los fans adultos de la saga creada por George Lucas tenían una cita en la proyección del documental I am your father de los barceloneses Toni Bestard y Marcos Cabotá (estrenado en su día en el FICX), una búsqueda del actor que, sin derecho a mostrar su rostro ni emplear su voz, dio vida al icónico Darth Vader.

Además, dentro de las actividades propuestas en el Cómic Con, el anfiteatro del recinto ferial acogía un encuentro con el dibujante norteamericano Steve MacNiven, autor gráfico de la exitosa saga Civil War de Marvel. El artista defendió la confluencia de héroes y personajes procedentes de otras series en las grandes producciones de la industria del entretenimiento. Contra la opinión crítica de quienes consideran que esta presencia de superhéroes variopintos puede diluir el desarrollo creativo de las sagas, MacNiven confesó que él personalmente, «como espectador», agradecía «ver en un mismo espacio a personajes que habían crecido en el imaginario colectivo de varias generaciones, ya que esto enriquece la trama». Y,respecto a su fichaje para dibujar la parte gráfica de Civil War, manifestó que no conocía «a ningún autor capaz de rechazar una oferta similar».

Por cierto que la edición limitada del cómic exclusivo Marvel, con Hulk, Spiderman, Deadpool y el Doctor Extraño en Gijón ya ha agotado todas su existencias.

Mientras, en los diversos pabellones Metrópoli desplegaba una auténtica gran superficie comercial dedicada a la cultura de masas de las últimas décadas del XX y las primeras del XXI. Además del amplio mercadillo especializado en La Guerra de las Galaxias, los fanáticos de toda clase de cachivaches, complementos, mascotas, fetiches y chucherías orientales, japonesas y coreanas, disponían de nutridos puestos en los que bucear a la busca de la joyita deseada. Y un verdadero paraíso se abría asimismo en los espacios dedicados a los mercadillos para los amantes y coleccionistas de videojuegos clásicos y actuales, comics, vinilos, ropa vintage o indumentaria cosplay. Diferentes asociaciones culturales exponían sus particulares tesoros o animaban a participar en rifas como la propuesta por Los Hijos del Lobo, consistente en una espada de Odín, un escudo de Lagertha, set de runas, tabla vikinga, cuerno de beber y dos botellas de hidromiel.

Los jugadores de rol se estrujaban las meninges y disfrutaban sobre sus mesas colectivas y los que prefieren las diversiones en red o la realidad virtual se enfrascaban frente a las pantallas ajenos al resto del mundo.

Aventuras Literarias, por su parte, organizaba una gincana de misterio y pesquisas para un numeroso grupo de amigos de los juegos de participación activa. Y, como muestra de que es posible la coexistencia de los entretenimientos multimedia y las manualidades, un taller enseñaba a los más pequeños a moldear sus propias figuras de alfarería. El apartado musical reservó ayer sus directos para el grupo Cycle.