Victoria Abril cambia París por Móstoles

Victoria Abril (c), junto a Alexandra Jiménez (i) y Cristina Castaño (d)./
Victoria Abril (c), junto a Alexandra Jiménez (i) y Cristina Castaño (d).

La actriz regresa al cine español con 'Nacida para ganar', una comedia costumbrista sobre el negocio de las estafas piramidales rodada en el extrarradio madrileño

ROSARIO GONZÁLEZMadrid

Ya lo avisó en la última gala de los Premios Goya el pasado mes de febrero. Victoria Abril estaba "frita" por volver a trabajar en España y lo ha conseguido ocho años después de que se estrenara Sólo quiero caminar, su último trabajo a este lado de la frontera. Regresa además con una pequeña 'vendetta': interpretando un papel divertido, con garra, lleno de energía y cinismo en el que se interpreta a sí misma e incluso se mejora. La actriz madrileña demuestra su veteranía en Nacida para ganar, una comedia surrealista y cañí que parodia el negocio de las estafas piramidales con un reparto encabezado por Alexandra Jiménez, Cristina Castaño y la colaboración de Las Supremas de Móstoles y Millán Salcedo, del dúo cómico Martes y Trece.

Por fin he vuelto, y no me habéis echado de menos porque llevaba diez años sin trabajar en España, lanza como un dardo la actriz durante la presentación de la película. Pero por fin se ha roto el hielo y nunca hubiera soñado con un mejor comeback para volver que este trabajo, suaviza Abril, que se mudó hace 34 años a París y mezcla anglicismos y términos afrancesados con la naturalidad de los expatriados. Mi única duda era verme haciendo de arpía, por si no me dejaban volver a España en otros 20 años más -recarga de nuevo Abril-, pero tenía claro que quería estar en esta película.

Estafa piramidal a la americana

A su lado se encuentra el artífice del regreso, el director Vicente Villanueva, que firma su segundo largometraje tras debutar en 2011 con Lo contrario al amor. La historia gira sobre el negocio de las estafas piramidales y se nos ocurrió utilizarla a ella como reclamo, al estilo americano, donde estas empresas van acompañadas de un personaje muy popular que da credibilidad al producto y ayuda captar clientes, explica el cineasta valenciano. Su idea inicial fue incorporar a Victoria Abril en el papel de Meredith, una actriz americana que presta su imagen a la empresa, pero la intérprete no se veía en el papel. Ahí surgió la idea de interpretarse a sí misma como una actriz a la que todo el mundo imagina trabajando en Francia y regresa triunfal como la delegada en España de una marca que la ha convertido en millonaria. Buscaba algo desconcertante y metacinematográfico, romper la cuarta pared, y con este planteamiento se nos abrían unas posibilidades tremendas, señala Villanueva.

En busca de la felicidad

La imagen de Victoria Abril será clave para que pique el anzuelo la protagonista de la historia, Encarna (Alexandra Jiménez), una joven de Móstoles traumatizada por culpa de Martes y Trece y su famoso sketch de las empanadillas y que vive anclada en el tiempo con el mismo trabajo desde la adolescencia, el mismo novio y pocas perspectivas de cambiar su futuro. Hasta la llegada de María Dolores (Cristina Castaño), una amiga de la infancia que regresa como una exitosa mujer de negocios y le brinda la oportunidad de formar parte del revolucionario negocio de venta de cosméticos del que es imagen Victoria Abril.

Precisamente, en la habitación contigua al lugar donde se desarrolla esta entrevista se celebra una convención que promociona un negocio de este tipo, según apunta Jiménez, que no deja de acumular títulos en cartelera desde que arrancó el año. Yo misma me fui a MaryKay para preparar el personaje, una chica me intentó captar y pude ver cómo lo viven y cómo lo venden, añade Castaño, otro de los rostros del momento al simultanear su papel televisivo en La que se avecina con el musical Cabaret -que protagoniza-, y ahora el cine. En esta profesión, cuando las cosas te van bien brillas mucho pero la gente no sabe el esfuerzo que hay detrás. Llega todo a la vez, no puedes decir que no y afrontas un año muy duro de sembrar para recoger, pero tratas de disfrutarlo y estar agradecida.