«Los que se enojan ante el #MeToo no entienden nada»

Ricardo Darín, ayer en San Sebastián, acompañado por la actriz Mercedes Morán. / AFP
Ricardo Darín, ayer en San Sebastián, acompañado por la actriz Mercedes Morán. / AFP

El actor Ricardo Darín inaugura el Festival de San Sebastián con 'El amor menos pensado', una comedia romántica que ha producido junto a su hijo Chino Darín

OSKAR BELATEGUI SAN SEBASTIÁN.

Ricardo Darín (Buenos Aires, 1957) es la estrella en la jornada inaugural del Festival de Cine de San Sebastián con 'El amor menos pensado', una comedia romántica sobre una pareja de cincuentones que se divorcia y trata de emprender una nueva vida. El actor llega a San Sebastián después de un año difícil. La actriz Valeria Bertuccelli le acusó de maltrato durante su relación laboral. Juntos representaron durante dos años la obra 'Escenas de la vida conyugal'. Bertuccelli afirmó haberse sentido «maltratada» por el actor y le acusó asimismo de haber difundido «falsos rumores» sobre ella, un extremo que Darín siempre ha negado. También descubrió que el actor cobraba por las representaciones mucho más que ella. A la tormenta mediática se sumaba la pasada semana la muerte de la madre del actor a los 87 años.

- Lleva más de treinta años casado con la misma mujer. Dígame el secreto para que dure una relación.

- No es la misma mujer, está cambiando todo el tiempo. En el caso de Florencia, todos los días me asombra con algo, está en permanente evolución. Quién sabe si no será esa una de las claves. No puedes llegar con flores todos los días a tu casa, no creo que en esto funcione lo premeditado. Lo más importante es tratar de mantener la frescura en la relación, escuchar al otro. No caer en la rutina y ser sincero, permitirte el atrevimiento de pelearte por algo. Y no ser políticamente correcto y tragarte las cosas.

- Debuta como productor con esta película junto a su hijo.

- Él me metió en este lío. Yo quería trabajar cada vez menos y resulta que ahora no descanso: reuniones, llamadas... Mira mi pelo, se ha quedado blanco. Tengo la fortuna de que a mi hijo, por algo que yo he hecho, le ha gustado el oficio y ha decidido seguirlo. Sigue su propio camino. Nunca se ha valido de mi apellido, se ha presentado a mil pruebas de casting. Es más inteligente e instruido que yo. ¿Cómo no voy a acompañarle, si soy su padre?

- ¿No teme con tanta presión acabar hastiado de su profesión?

- No, porque soy muy feliz en todo lo demás. Mi casa, mi mujer, mis hijos. Acabo de recibir un golpe tremendo con la muerte de mi madre. Lo único que me hace sentir que no es tan grave como podría haber sido es que mi madre estaba muy mal. En cierto sentido, ha sido como un bálsamo que dejara de sufrir. Pero sí, le presto más atención al trabajo que a la vida.

- ¿Qué piensa del movimiento #MeToo?

- Te puedo contestar como hombre y como profesional. Como hombre, bienvenida sea la movida. El injusto avasallamiento y ninguneo al que ha sido sometida la mujer históricamente desde tiempo inmemorial necesariamente tenía que encontrar una válvula de escape. Y todas las contrarrevoluciones tienen que excederse para después volver al cauce, así que tiene que haber desmanes. Lo siento así por mi mujer, mis hermanas, mi hija y por todas las mujeres que he conocido.

- ¿Se siente usted una víctima de esos desmanes que dice, después de haber sido acusado de maltrato por una actriz?

- No. Y como profesional te digo que la única manera de situarse frente a este movimiento es con amor. He escuchado a hombres que se enojan, y eso es no entender nada de lo que ocurre. Si somos honestos, tenemos que reconocer que es necesario.

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