Muere Robert Frank, el 'beat' que retrató la cara oscura del sueño americano

Robert Frank./
Robert Frank.

Fallecido a los 94 años, con su legendario fotolibro 'Los americanos' cambió las reglas del fotoperiodismo | Defendió la fotografía como un arte mayor mostrando lo que los demás no querían ver

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

Con la muerte de Robert Frank (Zúrich, 1924-Nova Scotia, 2019), la fotografía pierde a uno de sus maestros más legendarios, un genio a contracorriente, como sus amigos de la generación 'beat', que acertó a retratar el envés del sueño americano. Revulsivo para la fotografía documental, su estilo crudo y subjetivo lo situó entre los más grandes fotógrafos del siglo XX, a la altura de Cartier-Bresson o Walker Evans. Fallecido a los 94 años en su casa de Nova Scotia, en Canadá, el contestado, pero incontestable trabajo de Frank contribuyó a reconocer la fotografía «como un arte mayor», según reconoció PHotoEspaña al entregarle su gran premio en 2007.

Ciudadano norteamericano desde 1947, fue tildado de antipatriota por mostrar en sus imágenes una «visión desilusionada» de su país de adopción. Era el envés del sueño americano, que compendió en las 84 instantáneas de 'Los americanos', icónico fotolibro publicado en 1959 que evidenció la diferencia de clases y el racismo imperante en buena parte de la sociedad estadounidense. Una descarnada percepción que conectó a Frank a escritores como Jack Kerouac, Allen Ginsberg, Gregory Corso o Peter Orlovsky, puntales de la generación 'beat'. Alejado de las técnicas clásicas, acumuló más de 28.000 negativos de los que positivó menos de un centenar para un libro que cambió las reglas del fotoperiodismo.

Nacido el 9 de noviembre de 1924, creció Frank en una familia de industriales judíos alemanes y se apasionó por la fotografía con 12 años. Aprendió el oficio trabajando de asistente fotográfico en Zúrich y Basilea entre 1940 y 1942. Con 23 años llegó a Estados Unidos y trabajó como fotógrafo de arte y moda en revistas como 'Fortune', 'Life', 'Look' y 'Harper's Bazaar'.

Varias imágenes del fotógrafo Robert Frank.
Varias imágenes del fotógrafo Robert Frank.

Cansado de «glamour y romanticismo», se echó a la carretera, como su amigo Jack Kerouac, y con sus Leicas captó escenas de la vida cotidiana. Sin la menor afectación, sin asomo de artificio, fotografió bares de carretera, vagabundos de la Ruta 66, cines al aire libre y fiestas plagadas de alcohol. Con su expresivo estilo, mostró la conflictiva realidad que jamás aparecía en las revistas ilustradas. «Extrajo un triste poema de Estados Unidos sobre una película, y se situó así como uno de los trágicos poetas del mundo (...) A Robert Frank envío este mensaje: tienes ojos»», escribió Kerouac en el prólogo de la edición estadounidense del libro

Efecto español

El rompedor trabajo de Frank sobre la vida estadounidense marcó un modo de mirar que influenció profundamente a las generaciones posteriores. Un decisivo influjo «en la estética y la fotografía contemporánea» que reconoció PHotoEspaña. «Su estética 'beat' y sus proyectos cinematográficos y fotográficos ayudaron a colocar la fotografía como un arte mayor para la crítica especializada, para las instituciones y para los coleccionistas», destacó el jurado del certamen español al otorgarle su máximo galardón.

El propio Frank reconoció en su día la importancia que tuvo nuestro país en su enfoque de la fotografía, desde que en 1948 pasó una temporada en Valencia. Entonces, seducido por «la belleza y el misterio de España», decidió concentrar su trabajo «sólo en aquello que conociese bien».

Compaginó fotografía con el cine y dirigió un puñado de películas, entre las que sobresale el polémico y prohibido documental 'Cocksucker Blues', en el que los Rolling Stones, de gira en 1972, aparecían consumiendo de drogas y practicando sexo en grupo. Firmó también filmes experimentales como 'Conversations in Vermont' (1969) y 'Life Dances On' (1980). En 1996 recibió el Premio Internacional de la Fundación Hasselblad, considerado el Nobel de la fotografía.