Clausura en clave femenina

Alumnos de la Escuela Internacional de Música de la FundaciónPrincesa, durante el concierto. /Pablo Lorenzana
Alumnos de la Escuela Internacional de Música de la FundaciónPrincesa, durante el concierto. / Pablo Lorenzana

La Escuela de Música de la Fundación Princesa de Asturias cierra sus cursos de verano con un concierto dedicado a la mujer

DIEGO MEDRANO

El concierto de clausura de la Escuela Internacional de Música de la Fundación Princesa de Asturias tuvo lugar ayer en la Sala Sinfónica del Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo. Patio de butacas lleno, aplausos en cada cuadro musical y en las sucesivas entradas y salidas de su director con respecto a cada tema. Yuri Nasushkin, director junto a Miquel Ortega, explicó, a título de presentación, el tema general elegido en la muestra. «La mujer, en mayúsculas». Así el repertorio comenzó con el 'Ave María' de Schubert, como un canto a la mujer madre. Un segundo tema fue el 'Wiegenlied' de Bramhs, en la misma sintonía, «muy relacionadas con las nanas infantiles de Lope de Vega», según Nasushkin, en sus palabras liminares.

La parte central discurrió entera con temperatura nórdica gracias al compositor Edvard Grieg. 'La canción de Solveig' como la historia de una Penélope noruega que espera a su amante entre la tristeza y la esperanza, interpretada por la soprano Sara Bañeras Carrió, despertó el entusiasmo de los presentes. Seguido del 'Lamento de Ingrid', pieza sobre la ausencia, el tema clásico de Dido y Eneas, conocida también como la 'Didona'. Finalmente, la 'Muerte de Aase', que dirigió Miguel López Márquez, alumno de la asignatura de Dirección orquestal. La mujer madre, la mujer amante, la mujer ausencia y una vuelta al mujer madre fue el recorrido temático de esta primera media hora del concierto.

Una segunda parte cantada, a título de relajación, con el tema 'A man and a woman', de Francis Lai con arreglos de John Falcone, protagonista a su vez de la película de los años sesenta 'Un hombre y una mujer' de Claude Lelouch (1966), ocupó el inicio de la segunda parte, muy aplaudida e incluso coreada por las filas últimas de los asistentes. Finalmente, como hizo a título de guiño en su presentación Nasushkin, se buscó un final relacionado con las palabras del profeta San Pablo en la Biblia quien habla de la relación entre «fe, esperanza y amor». 'Las bodas de Fígaro' de Mozart, seguida de la 'Suite nº 3' de Bach para acabar en la 'Obertura Fausto' de Emilie Mayer pusieron el punto final al acto.

Sorprende la versatilidad de la Escuela de Música de la Fundación Princesa de Asturias: jóvenes violinistas, alguno que llegaba a su director casi por la rodilla y cobró su protagonismo en la pieza inicial, junto a expertos músicos de más edad en las partes de contrabajo, viento e instrumentos en general de gran tamaño. Un acto protocolario, pero no por ello menos cálido donde la temática 'Mujer: inspiración, creatividad y perseverancia', rótulo oficial del acto, hizo las delicias de todos los convocados. Es el final de los cursos de verano 2018 por parte de una cantera de la Fundación Princesa (Orquestas Infantil y Joven) que promete y es ya profesional, orlada por la entrega superlativa de unos directores a un equipo general cuya fortaleza y armonía no conocen tasas ni avaricia. Concierto de los grandes, con gran éxito, entre los más pequeños.