'Rinaldo' con realidad virtual

La fantasía y la realidad se mezclan sobre el escenario. /Álex Piña.
La fantasía y la realidad se mezclan sobre el escenario. / Álex Piña.

Kobie Van Rensburg propone una moderna puesta en escena en la que se mezcla la realidad con la ficción | La ópera de Händel se representará en el Teatro Campoamor de Oviedo los próximos días 6, 8, 10 y 12 de octubre

ANA RANERAOVIEDO.

Las luces del Teatro Campoamor están apagadas, pero en el patio de butacas un pequeño flexo ilumina los papeles que miran concentrados los responsables de la escena. Al otro lado del pasillo, desde sus ordenadores, los técnicos programan los efectos visuales y sonoros que se irán sucediendo durante la representación. Mientras tanto, sobre el escenario, los actores repiten una y otra vez las escenas para que el próximo 6 de octubre, a las 19 horas, cuando el telón se suba por primera vez, el público se sorprenda con esta puesta en escena nunca antes vista en una ópera como 'Rinaldo'. Además del día del estreno, habrá más funciones las tardes del 8, 10 y 12 de octubre, a las 20 horas, en el Teatro Campoamor.

'Rinaldo' es la primera ópera inglesa de Händel y fue en 1711 cuando se representó por primera vez en el Queen's Theater de Londres. Cuenta la historia de amor entre Rinaldo y Armida en Tierra Santa durante Las Cruzadas. Todo ello sucede en un mundo en el que reina la magia de Armida y ese cariz fantástico del que goza la obra se ve potenciado con la puesta en escena elegida para subirse a las tablas del Campoamor. Los ensayos ya han comenzado, y el diario EL COMERCIO ha asistido a uno de ellos.

Como si de una pantalla partida se tratara, el escenario se convierte en teatro y cine al mismo tiempo. Sobre las tablas actúan los intérpretes y, sobre ellos se ve en imágenes cómo se mezclan la realidad de los intérpretes con la ficción de los elementos que comparten espacio con los personajes. «'Rinaldo' trata sobre las diferencias entre la verdad y la ficción y esta puesta en escena trata las distinciones entre la realidad y la ilusión. Armida usaba la ilusión para seducir a Rinaldo y yo pensé que podría ser interesante hacer una ópera creando un nivel que realmente no está aquí», explicó Kobie Van Rensburg, director de escena y vídeo.

Este tipo de representación supone una modernización de la ópera con el convencimiento de que este género debe mirar al futuro y resultar más accesible para el público joven. «En esta obra ves a la vez el 'making off' y la obra en sí. Es muy interesante observar cómo la gente responde y lo más importante es que si Händel estuviera aquí, no tendría nada en contra de que hiciéramos esto, porque a él le encantaban los efectos especiales en el teatro», apunta Van Rensburg.

El objetivo es que quienes están siguiendo la historia en el teatro sientan lo mismo que sus protagonistas: por eso esta puesta en escena consigue fundir la música que dirige el asturiano Aarón Zapico con las imágenes, y así las emociones inundan el teatro. «La ópera es una forma de arte muy comunicativa si se hace bien, si cuentas la historia de forma que el público la entienda. Esta es una experiencia teatral visual , donde la música está bajo la piel y crees en las emociones de los personajes. Estas técnicas modernas se utilizan solo para que las emociones de los actores lleguen al público de la forma más clara posible», relata el director de escena.

Los actores ensayan una vez más las mismas escenas; los técnicos comprueban que todo encaje y los escenógrafos se afanan en perfeccionar cada detalle que se verá el próximo mes sobre el escenario. Son muchas horas de ensayos para conseguiri mbuir a los asistentes en la mágica historia de amor que unió a Rinaldo y Armida y para que caigan en sus hechizos, al menos, hasta que baje el telón y, sintiendo que han vuelto de ese trance ilusorio dividido en tres actos, prorrumpan en aplausos.