Ana Obregón, primera expulsada de 'MasterChef Celebrity' tras una «marranada» de plato: «Es justo»

Ana, en su despedida del programa./RTVE
Ana, en su despedida del programa. / RTVE

La artista argumentó que no sabe cocinar y que no se había preparado porque ha estado este año «estresante» junto a su hijo, en tratamiento contra el cáncer

Solange Vázquez
SOLANGE VÁZQUEZ

El paso de Ana Obregón por 'MasterChef Celebrity' ha sido agridulce. Por un lado, la mediática artista ha recibido numerosas muestras de cariño de sus compañeros famosos, pero, por otro, se ha ganado unas buenas regañinas de los 'profes', que en vano trataban de hacer que se tomase el tema en serio. Ella, muy digna, aceptaba las críticas con humor y despreocupación, algo que sacaba visiblemente de quicio a los tres exigentes chefs del programa. Así que este miércoles por la noche llegó lo inevitable: cayó 'Antoñita La Fantástica', la primera expulsada de esta cuarta edición del 'talent show' culinario de RTVE. «Es muy justo, soy la que peor cocina de todos», dijo Obregón tras conocer su expulsión. Así que su 'rival' en la eliminación, el ex jugador de baloncesto José Miguel Antúñez se quedó y ella tuvo que despedirse, algo emocionada, pero sin grandes dramatismos.

Eso sí, quiso explicar que, además de ser «mala cocinera», había otros factores ajenos a su poca pericia en los fogones que habían podido influir en su mal papel: el «estresante año» que ha tenido. «Vengo de no cocinar nunca nada y no he tenido tiempo de prepararme por el tratamiento de mi hijo», comentó. Su hijo Álex está luchando para superar un cáncer.

«¡Tienes que hacer algo!»

Así, en su adiós, Obregón se quitó el delantal con total elegancia, vaticinó que la ganadora de esta edición «será una mujer» y confesó que la experiencia, aunque «breve», ha sido positiva. Eso sí, dejando un poco de lado la diplomacia, aseguró que «en el fondo, igual me han hecho un favor».

Lo cierto es que en su escueto paso por el programa, la artista ya puso de los nervios a varias personas. A los 'profes', los primeros. Han llegado a decir que sus trabajos culinarios eran «de vergüenza», la acusaron de falta de prudencia y de no saber callarse. Con sus compañeros de equipo también tuvo las suyas. En una prueba en la que le tocó ser capitana, Vicky Martín Berrocal tuvo que decirla que parase de mariposear por la cocina sin ponerse manos a la obra: «¡Tienes que hacer algo!», la decía. Pero ella, fiel a su línea, siguió impertérrita. Igual que cuando recibió los 'palos' por el plato que le costó la expulsión -calificado de «marranada» y «vergüenza»-: un atún con las palabras 'Master Chef' escritas con chocolate.