«El nivel actual de las series en España es brutal»

Gonzalo Ramos, en un paisaje de las rías gallegas donde se ambienta la acción./TVE
Gonzalo Ramos, en un paisaje de las rías gallegas donde se ambienta la acción. / TVE

Gonzalo Ramos es uno de los personajes de 'Néboa', la serie que va a emitir La 1 de TVE. «'Física o química' nos cambió la vida»

JULIÁN ALÍAMadrid

Principalmente conocido por su papel de Julio en 'Física o química', antes de casi desaparecer de la televisión nacional, Gonzalo Ramos (Madrid, 30 años) es uno de los pocos actores de 'Néboa', la serie de TVE que verá la luz en La 1, que no es gallego. Ni en la realidad ni en la ficción, donde su personaje, Emilio, tendrá rifirrafes con los locales mientras Mónica, interpretada por Emma Suárez, y Carmela (Isabel Naveira) intentan descubrir toda la verdad sobre unos recientes asesinatos ocurridos en la isla que da nombre a la serie.

- Le ha tocado ser 'el de fuera'

- Tengo ese papel de 'outsider' que comparto con Emma (Suárez) y Alba (Galocha). Como actor, te ayuda un montón el entorno. El ambiente te da una energía muy concreta para trabajar, es como si el mundo exterior casi no existiera. Es como un cuento en el que estamos solo en la isla.

- ¿Cómo es su personaje?

- Emilio tiene una personalidad bastante obsesiva. Cometió un error en el pasado que le ha pasado factura, y llega a Néboa a intentar enmendarlo y a recuperar lo que ha perdido. Además, con los personajes locales con los que se encuentra hay mucho conflicto desde el minuto uno. Emilio no es bienvenido, y no hay ni un personaje con el que interactúe con el que no choque.

- ¿Cómo entró en el proyecto?

Fue mediante esto que se hace mucho ahora de 'grábate esta secuencia en casa', y les gustó. Yo sabía muy poquito del proyecto, pero me gustaba por dónde iban los tiros, que los personajes tengan un fondo bastante oscuro aunque aparenten ser otra cosa. Me gusta cuando alguien es un lobo con piel de cordero. Luego entré, recibí los guiones y vi muchísimas cosas que me gustaban. La número uno, que no hay decorados, que son todo exteriores e interiores naturales. Eso hace que el rodaje sea un poco más farragoso y agotador al tener que ir de un lado al otro, estar dos horas en la furgoneta. pero luego se nota la diferencia en el resultado final.

Una luz mágica

- ¿Ve posible una segunda temporada?

- De haber segunda parte, yo creo que tendría que ser otro tipo de propuesta o caso, como es en 'La caza. Monteperdido'. Estoy hablando sin saber, pero también creo que sería una pena que cambiara de localización, claro. En 'Néboa' hay una luz mágica todo el rato, y como actor te pone en situación para trabajar.

- ¿Decidió separarse un poco de la televisión en España o simplemente sucedió?

- La industria te va llevando por diferentes sitios. Es verdad que cuando terminé 'Amar en tiempos revueltos' en 2012 me fui fuera una temporada. Quise seguir estudiando y cambiar un poco de aires. Entonces se abrieron otras puertas, he hecho cine fuera: 'Picasso', con Antonio Banderas. pero tampoco es una decisión que haya tomado. He tenido la suerte de no tener parones excesivos, aunque es verdad que en España hace tiempo que no tengo un papel fijo. Tenía ganas de hacer un 'prime time' de estos guays que se están haciendo en España.

- ¿En qué se diferencian de los de antes?

- Para empezar, los guiones son más cortos. Ahora nos acercamos a como lo hacen en Estados Unidos, y eso funciona muy bien y ayuda mucho al espectador a no desengancharse en ningún momento. Luego, la factura técnica, lógicamente, también ha subido. Ahora ves un fotograma de una serie de 'prime time' y no tiene nada que ver con otro de una de hace diez años. Es otro universo. ¡Qué bien que ahora se estén haciendo series en España con un nivel brutal!

- Muchos le conocen por 'Física o química'. ¿Qué recuerda de esa etapa?

- ¡Las orgias! Es broma, porque no las hubo, o al menos a mí no me llamaron (risas). Fue una etapa que recuerdo con muchísimo cariño. Voy a estar feliz y agradecido en cualquier proyecto, pero creo que no volveré a entrar en un 'set' con la misma ilusión de los primeros días en 'Física o química'. Nos cambió la vida a todos, nos lo pasamos muy bien y salieron cosas maravillosas de ahí. No nos juntamos tanto como nos gustaría, pero cuando lo hacemos es como si no hubiera pasado el tiempo. Nos une un vínculo especial que no se puede explicar. Siempre que pienso en esa época se me pinta una sonrisa en la cara.