Baloncesto

Nueva tarde para la historia en Pumarín

Nueva tarde para la historia en Pumarín
DANIEL MORA

El Liberbank Oviedo supo mantener la calma en el tercer cuarto para llevarse el sexto triunfo consecutivo ante un combativo Lleida

Hugo Velasco
HUGO VELASCOGijón

A pesar de la impresión que pueda dar el marcador final, 83-68, el Liberbank Oviedo Baloncesto tuvo que dar lo mejor de si en los últimos quince minutos del partido para llevarse el triunfo, ante el ICG Força Lleida.

El cuadro ilerdense inició el partido con un mayor acierto que los locales, quienes necesitaron más de tres minutos para lograr la primera canasta en jugada, con un triple de Sergio Llorente.

Una mejoría en ataque, con una mayor fluidez en el movimiento de balón, permitió a los ovetenses hacer daño sobre la pintura, para cerrar el cuarto inicial con una ventaja mínima (16-15).

Esa diferencia creció de manera exponencial según transcurrieron los minutos del segundo cuarto, donde el cuadro de Jorge Serna concedió muchos ataques fáciles a los ovetenses. De esta manera, y con un Óliver Arteaga que superaba a sus marcadores en cada ataque, el Liberbank llegó a alcanzar una máxima renta de trece puntos (32-19), tras un parcial de 16-4 en los primeros cuatro minutos del cuarto.

Los ilerdenses no tiraron en ningún momento la toalla, aunque Serna no compartiese varias decisiones arbitrales, que le llevaron a recibir una falta técnica ante sus protestas al trio arbitral.

Después de una pequeña reacción visitante, que tuvo en Sergi Quintela y Obi Kyei a sus mejores hombres, el partido llegó a su ecuador con el 39-37 en el electrónico de Pumarín.

La dinámica mostrada antes del paso por los vestuarios tuvo su continuidad por parte del cuadro catalán en la reanudación, con un parcial de 0-9, que dejaba el choque nuevamente abierto, al situarse a tan sólo dos puntos (44-42).

Javi Rodríguez tuvo que pedir un tiempo muerto para frenar la reacción de los ilerdenses, lo que dio su resultado, ya que al retomarse el juego los triples de Roope Ahonen, y una notable mejoría en el ataque, hicieron coger aire al cuadro local tras unos momentos de crisis, para cerrar el cuarto con el 61-54.

En los últimos diez minutos los de Jorge Serna se quedaron sin energías ante la falta de efectivos para las rotaciones, ya que afrontaron el choque con sólo nueve hombres. Y después de un inicio demoledor del Liberbank, con dos triples del capitán Víctor Pérez y dos canastas de Van Zegeren, la renta volvía a estar por encima de los dos dígitos. Una diferencia ya insalvable que provocó la bajada de brazos de los visitantes.

Después del sufrimiento y la tensión que se vivió durante el tercer cuarto, la afición que acudió una jornada más a Pumarín llegó incluso a hacer la ola para celebrar un triunfo histórico del equipo. Ya que los de Javi Rodríguez encadenan, por primera vez en su historia desde que milita en la LEB oro, seis victorias de manera consecutiva, lo que le hacen ocupar la segunda plaza de la clasificación, a expensas de lo que hagan mañana Bilbao y Melilla.

Además los ovetense suman la decimonovena victoria de la temporada, quedándose a tres de su récord en la categoría, cuando aún restan seis jornadas para el final de la fase regular.

El pívot tinerfeño Óliver Arteaga fue una vez más el mejor de los ovetense, con una actuación de 17 puntos y siete rebotes, lo que le valieron para ser el MVP del partido. Mientras que en el bando ilerdense Obi Kyei fue el máximo anotador de los hombres de Jorge Serna, al lograr 16 puntos.

La jornada que viene el Liberbank Oviedo visitará la cancha del Huesca, para medirse al equipo que dirige el extécnico oventense Guillermo Arenas. Un partido en el que los azules podrían dejar certificada su clasificación para los 'play-off' de ascenso a la ACB.