Les Praeres se presenta ante el mundo

Alejandro Pérez Albuerne, corredor aficionado, durante la ascensión a Les Praeres. /  IMANOL RIMADA
Alejandro Pérez Albuerne, corredor aficionado, durante la ascensión a Les Praeres. / IMANOL RIMADA

La ascensión, de cuatro kilómetros, cuenta por un desnivel medio del 12,5% y rampas que superan el 17% en su tramo más duro El coloso asturiano acoge su primer final de etapa con la ambición de convertirse en un clásico de la Vuelta

VÍCTOR M. ROBLEDO LES PRAERES.

La cima de Les Praeres, al pie de la sierra de Peñamayor, registraba ayer una calma tensa. Los equipos de logística de la Vuelta a España aún no habían comenzado a instalar la meta ni el podio donde esta tarde se coronará el primer ganador en un cita inédita hasta hoy, pero algunos técnicos locales inspeccionaban la zona para rematar los últimos detalles. El mundo del ciclismo descubrirá un nuevo coloso asturiano. Solo los años dirán si alcanza la categoría de puerto mítico.

Nava lleva casi un año esperando este día, aunque la trascendencia de la llegada de la Vuelta a España va más allá. La localidad ha sido testigo del paso del pelotón en varias ediciones -la última, sin ir más lejos, en 2017-, pero nunca había acogido un final de etapa. Con el de hoy en Les Praeres, Nava presenta su fortaleza como destino ciclista y exhibirá ante una millonaria audiencia potencial la belleza de su paisaje.

De esa belleza apenas podrán disfrutar los corredores durante los cuatro kilómetros de ascensión a la cima. No solo por los miles de aficionados que se esperan en las cunetas en un día festivo y en que se anuncian cielos despejados hasta media tarde, sino también por la enorme dureza de sus rampas. Con 12,5% de desnivel medio y tramos superiores al 17% en su recta final, Les Praeres puede despejar el futuro inmediato de una de las ediciones de la Vuelta a España más igualadas que se recuerdan.

Antes de retorcerse en Les Praeres, los corredores deberán 167 kilómetros escarpados, con un tramo inicial 'rompepiernas' entre la localidad leonesa de Cistierna y el Puerto de San Isidro, por donde accederán a Asturias. Después les esperan dos puertos de primera categoría, el Alto de la Colladona y el Alto de la Mozqueta, y la Falla de los Lobos, de tercera.

La ascensión a Les Praeres ha sufrido un profundo cambio en los dos últimos meses. Los corredores estrenarán el nuevo asfalto, renovado en julio. La obra permitió también ensanchar la calzada, aunque no disminuyó la dureza de sus rampas. En la parte final, además, se ha mantenido un tramo de tierra.

La llegada de la Vuelta a España será la culminación de un sueño para los miembros del Club Ciclista Navastur. Ellos fueron quien le mostraron la ascensión al director de la carrera, Javier Guillén, durante una visita a Nava con motivo del Festival de la Sidra. Les Praeres entró entonces en la lista de finales de etapa posibles, aunque los plazos se han acelerado para incluirla en la vigente edición.

La Vuelta a España lleva años apostando por puertos muy cortos y explosivos para sus finales de etapa. En abril, el Ayuntamiento de Nava presentó la ascensión a un grupo de corredores en el que se encontraban hombres como Chechu Rubiera o Iván Cortina. De la boca de uno de ellos salió una descripción: «Es como L'Angliru, pero en miniatura». Hoy se presentará ante el mundo con la primera página de su leyenda.

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