Carla Suárez: «No es descabellado conseguir una medalla, estos Juegos me cogen en muy buen momento»

Suárez firma una pelota. /
Suárez firma una pelota.

número 12º del ranking WTA

JAVIER BRAGADOMadrid

Carla Suárez (Las Palmas de Gran Canaria, 3-9.1988) nunca había estado en un puesto tan alto en el ranking WTA como este año. A sus 27 años la española ahora se instalado entre las diez primeras raquetas mundiales (aunque entra en Río en el puesto 12) y ha abandonado el refugio de la tierra batida para aspirar a mejores resultados en diferentes superficies. Perdió en primera ronda en el torneo inmediatamente anterior a los Juegos Olímpicos (Montreal), pero asegura con firmeza que se ve como candidata a un metal olímpico. Confiesa más opciones en el plano individual que con Garbiñe Muguruza como pareja de dobles. También espera una tercera oportunidad con David Ferrer para competir en el dúo mixto.

Este año ha mejorado hasta el punto de mantenerse entre las mejores diez raquetas del mundo. ¿Qué ha cambiado?

Sobre todo la experiencia del circuito, la madurez que te llega con la edad. Eres más consciente de todo y si quieres llegar a lo más alto, estar entre las mejores, tienen que ir evolucionando. El objetivo de todos estos años ha sido evolucionar en cuanto a agresividad, en cuanto a regularidad y todas estas cosas han ayudado a que nuestro tenis vaya mejorando.

La superficie para los Juegos Olímpicos no parece beneficiar a los españoles. ¿Cómo le afecta a usted?

Será en pista rápida. Es cierto que de poder elegir hubiera elegido tierra batida pero también es cierto que la gira que nos acompaña a nosotras después también es en pista rápida y mientras menos cambios de superficie hagamos el cuerpo lo va a agradecer.

¿Se siente candidata para colgarse una medalla?

Está claro que hay puertas abiertas. Estarán las mejores del mundo pero sí que es cierto que últimamente en el tenis femenino hay semanas en que hay sorpresas, jugadoras que están jugando bien y triunfando y será un torneo que está muy abierto. Es cierto que la principal favorita será Serena Williams porque a día de hoy siempre lo es, pero luego el cuadro está bastante abierto.

Pues con cuatro oros olímpicos Williams siempre dice que le incomoda enfrentarse a usted. ¿Por qué es?

No lo sé. A lo mejor porque puedo ir variando ritmos, pero también es cierto que ella me ha ganado cada vez. Al final, que digan eso siempre es positivo porque quiere decir que cuando te enfrentas a ella y entras a la pista te respetan.

¿Se ha preparado de manera especial para Río?

No lo hemos preparado diferente. Llevamos jugando todo el año y la preparación es la misma. Lo que sí tratamos es de llegar bien físicamente porque puede ser una semana dura con el individual y con el dobles, pero la verdad es que no hay ningún tipo de preparación especial.

¿En qué espera mejores resultados?

Sinceramente, en el individual porque en el doble lo hemos tenido un poco apartado. Es cierto que el nivel del año pasado de Garbiñe y mío no es el que estamos teniendo este año. Hay que aceptarlo. Tenemos que ser conscientes de que será una semana importante con muchas parejas jugando a un alto nivel y nosotras tenemos que ir partido a partido porque llevamos mucho tiempo sin jugar y eso no es fácil.

¿Ha cambiado su planificación con Garbiñe Muguruza para el dobles esta temporada?

El problema es que Garbiñe y yo teníamos el objetivo de clasificarnos para Río y tanto ella como yo el año pasado jugamos muchísimos partidos individuales. Encima, el dobles no iba muy bien y eso crea un desgaste físico, bastante desgaste mental y cuando acabamos el año, en noviembre o diciembre, estuvimos planificando el calendario y las dos coincidimos en en que el objetivo principal era el individual. Así lo decidimos y aceptamos, que vamos a estar en Río también en el dobles al 100% pero el hecho de jugar en torneos antes de las Olimpiadas se nos ha complicado un poco.

La parte positiva es que estar junto a una ganadora de Roland Garros y número 4 del circuito debe restar presión.

Ayuda porque cuando jugamos el doble juntas nos conocemos muchísimo. Sabemos el nivel que tenemos las dos y eso quieras que no da tranquilidad. A nivel individual también ayuda porque sabes que ella está ahí, que podemos compartir experiencias, que jugamos los mismos torneos. Al final son cosas que nos motivan, el intentar que las dos vayamos avanzando rondas.

¿Tiene usted intención de inscribirse en el cuadro de mixtos?

Sí, si podemos vamos a intentar jugar con David Ferrer, pero depende un poco de las otras parejas de otros países que se quieran apuntar y del ranking. Si por ranking entramos en esa lista intentaremos jugar el mixto también David y yo.

Simona Halep y Victoria Azarenka han renunciado a Río, pero usted nunca lo ha planteado, ¿siente que es un torneo diferente?

Siempre unos Juegos Olímpicos son especiales y hacen ilusión. Los primeros porque son los primeros y los segundos porque ya tienes la experiencia. Estos juegos de Río me llegan en muy buen momento, en que me encuentro muy bien. Físicamente estoy pudiendo rendir bien, las jugadoras te respetan y saben que has hecho resultados y que eres una de las candidatas a estar entre las mejores. En cuanto a madurez, me cogen en muy buen momento.

Y se podría quitar la espina porque en Pekín 2008 perdió en primera ronda con Shuai Peng y en Londres 2012 ganó a Samantha Stosur (número 5 mundial entonces) pero se encontró con Kim Clijsters en el siguiente partido.

En las Olimpiadas están las mejores del mundo, el cuadro te tiene que acompañar un poco. La ventaja es que iremos de cabeza de serie en Río y en las primeras rondas evitaremos a las mejores jugadoras. Al final está claro que ganar partidos en Río o incluso conseguir una medalla para tu país es muy positivo.

Con esas condiciones, ¿sería descabellado pensar en que conseguirá un podio olímpico?

No, no, no (responde con firmeza). Al final, el objetivo siempre son las medallas, hacerlo lo mejor posible y saber de la dificultad que eso conlleva.