Kassandra se abre paso en Sevilla

Kas, en el centro, con el balón, trata de zafarse de sus rivales durante un partido con el UAS Universitario de Sevilla./K. S. R.
Kas, en el centro, con el balón, trata de zafarse de sus rivales durante un partido con el UAS Universitario de Sevilla. / K. S. R.

La canguesa, que milita en la máxima categoría del rugby, es una firme promesa de la disciplina | Ya ha debutado con la Selección Española Absoluta y toma el relevo de la luanquina Berta García como referente del deporte del oval

ÁLVARO FERNÁNDEZ

Se llama Kassandra Sylla Rodríguez, aunque todos la conocen como 'Kas', y, a sus veinte años de edad, especialistas y técnicos de la disciplina coinciden en considerarla una de las grandes promesas del rugby femenino tanto regional como nacional.

Esta canguesa, aunque nacida en París, comenzó a practicar el deporte del balón oval con tan sólo catorce años de la mano de Luis Torres y Armando Fontaniella en las filas del equipo de la Escuela Deportiva de Cangas del Narcea. «Siempre he sido una persona muy deportista y me gustan todas las disciplinas. Pero el rugby lo probé y me enganchó», recuerda la joven asturiana.

Un año después de dar sus primeros pasos en esta disciplina, Kas disputó su primer partido oficial. Fue ante el Cowper Rugby de Oviedo y, al finalizar el mismo, las jugadoras del conjunto carbayón la invitaron a disputar con ellas el torneo Seven de Grado.

Los estudios, sin embargo, la llevaron un tiempo después a mudarse a Gijón. No obstante, decidió seguir formando parte del Cowper-Universidad de Oviedo. De hecho, fue una de las fundadoras del equipo sénior femenino azul y, enrolada en sus filas, disputó la Liga de Promoción y se convirtió en todo un referente tanto dentro como fuera del terreno de juego. Una experiencia de la que mantiene muy buenos recuerdos: «Cuando empecé había dos o tres chicas. Llegaron poco a poco alguna más. Ahora el club está creciendo y ya está en categoría regional».

Sus buenas actuaciones le abrieron las puertas del Club de Rugby Arquitectura Técnica de La Coruña (CRAT), de la Liga Iberdrola, la máxima categoría del rugby femenino nacional. Fue el momento de su estreno en la élite. «Debuté contra el INEF de Barcelona y me llegó un balón en un 'pick and go'. El partido fue muy intenso. Es muy diferente con respecto a la categoría regional», explica la jugadora de Cangas del Narcea.

El pasado verano le tocó mudarse a Sevilla para defender la elástica del UAS Universitario de Sevilla. El equipo, conocido cariñosamente como las 'Cocodrilas' del rugby, es un debutante en la División de Honor, tras su reciente ascenso, y también la gran sorpresa de la competición ya que actualmente pelea por meterse en la zona alta de la clasificación, pese a la derrota del pasado domingo en Hortaleza.

Con este palmarés a sus espaldas, Kas, que actúa como tercera línea, se convirtió en una habitual en la Selección Española Sub 20, pero recientemente ha dado un paso más en su carrera. El pasado mes de diciembre, la canguesa recibió la llamada del técnico José Antonio Barrio para contar con ella en un amistoso de la Selección Española Absoluta Femenina Española de Rugby. La asturgala debutó con 'Las Leonas XV'. Un sueño hecho realidad porque, reconoce «a cualquier niña que le preguntes cuál es su sueño dentro de este deporte te dice que debutar con España».

Sylla tiene claro que todo lo está viviendo en la actualidad es no es casualidad, sino fruto del trabajo y el esfuerzo. No obstante, cree que todavía «hay mucho margen de mejora en mi juego» y espera poder volver a repetir presencias con la absoluta y, por qué no, en un partido oficial. En esa cita con el primer equipo nacional, disputada ante Barbarians Northumberland, en Newcastle, Inglaterra, Kas demostró junto a otras jóvenes valores su enorme potencial y también su gran momento de forma.

De este modo, Kassandra tomaba el relevo de la luanquina Berta García como referente en el rugby femenino regional. La joven canguesa, pese a todo, mantiene los pies en el suelo y se marca como meta para el futuro «disfrutar jugando ya que en el rugby lo importante es hacerlo cada encuentro».