Vela

Ángela Pumariega aparca el proyecto Tokio 2020

Pumariega, momentos antes de participar en The Oseberg Challenge, de la clase snipe, en Motril. / EFE
Pumariega, momentos antes de participar en The Oseberg Challenge, de la clase snipe, en Motril. / EFE

Una lesión en un hombro, la falta de ayudas y la pérdida de motivación llevan a la oro olímpica a tachar su presencia en los próximos Juegos

E. ALONSO GIJÓN.

Se veía venir, apuntan unos observándola sufrir en la regatas. Ha sido una cuestión de mala suerte, explican otros. O, sencillamente, tanto fue el cántaro a la fuente que al final se rompió, dice el refrán. El caso es que, después de haberse convertido en una referente histórica para la vela ya no solo asturiana sino nacional, de diez años de competición a nivel olímpico y de poder presumir de su medalla de oro en los Juegos de Londres 2012, la gijonesa Ángela Pumariega no acudirá el verano del próximo año a la cita olímpica de Tokio.

Eso ya es seguro. La regatista asturiana no participará en los Juegos de Tokio, una noticia relevante en una comunidad que mira hacia la mar y en la que la vela disfruta de un gran vivero. Lejos queda ya Londres, donde Ángela Pumariega, junto a sus compañeras de tripulación Tamara Echegoyen y Sofía Toro -conocidas como 'Las Chiquitas', pese a que no habían tenido ni barco para entrenarse cuando decidieron juntarse, ganaron probablemente la medalla de oro más inesperada de la vela olímpica española desde que Santiago Amat lograra la de bronce en los Juegos Olímpicos de 1932. No eran nadie, casi desconocidas en la Federación Española, pero se subieron a lo más alto del podio.

Ángela, no obstante, sigue al pie del cañón. Junto a su compañero gallego Martín Bermúdez, lidera, a día de hoy, el Campeonato de España de clase snipe tanto en categoría absoluta como femenina. Pero una lesión reiterada en uno de sus hombros producida hace un año -«si estuviera roto tendría que pasar de forma inmediata por el quirófano, pero me encuentro en un grado en el que puedo hacer vida normal, aunque con molestias»-, la ausencia de ayudas de la Federación Española -solo le pagan dietas, nada de becas, algo que ya vivió en la última cita olímpica y que le obliga a recurrir a patrocinadores-, y la falta de motivación -«hay que estar al 200% para un compromiso con este»- han desembocado en que la regatista tache el proyecto Tokio 2020 en su agenda.

«Me encuentro en un grado en el que puedo hacer vida normal, aunque con molestias» «La vela es una disciplina que se vive al día y mi hombro es lo primero» «Me ha sorprendido la propuesta del PP para que los asesore. Está aún en el aire»

Trabajo de recuperación

La gijonesa ha alcanzado sus éxitos por su esfuerzo dentro y fuera del barco, con sesiones eternas de trabajo. «La vela es un deporte que se vive al día y mi hombro es lo primero», explica Pumariega. «Cuando me lesioné, seguí y se complicó. Estuve con un fisio, primero, pero tuve que parar. Y me puse en manos de un preparador físico. Ahora estoy muy bien. Trato de fortalecer el hombro en general para que no tire de la zona dañada», afirma la campeona olímpica, que no puede, aún, realizar alguna disciplinas deportivas habituales en su entrenamiento. Por ejemplo, la natación: «Me resulta complicado porque al girar el hombro me duele».

El camino hacia Tokio 2020 queda, pues, apartado. Ha decidido que no debe entrar en su calendario. «Ha sido difícil por lo que he trabajado estos años para acudir a los Juegos, pero, a raíz de la lesión, me planteé qué hacer. Tenía muchas molestias, pero operarme no me aseguraba una recuperación del 100%», dice. Antes de su apuesta por la clase snipe, estuvo seis meses parada, sin hacer nada. «Eché de menos navegar, pero había llegado el momento de tener un poco de calma», detalla.

La decisión estaba clara. Disputó el Mundial -«nos quedamos a dos puestos de la clasificación después de tres meses sin tocar el barco, hicimos lo que pudimos»-. Su continuidad en la élite le exigía después demasiado: pasar por el quirófano sin tener garantías de su recuperación de su hombro. De momento, sigue ilusionada con el Campeonato de España de clase snipe, en el que, al igual que en el pasado mundial, nota la falta de peso -«me faltan kilos, debería pesar setenta y ando por los sesenta»-, lo que, en condiciones de mucho viento, ralentiza la velocidad de su embarcación.

Proyecto de López-Asenjo

Mientras tanto, fuera del agua, Ángel Pumariega estudia la oferta que ha recibido de Alberto López-Asenjo para que se incorpore a la campaña del Partido Popular como asesora en materia de deportes. «Por su generosidad, me ha dicho que está dispuesta a colaborar, y estamos trabajando en ello», señaló entonces el político del PP. «Me ha sorprendido totalmente», reconoce la regatista, quien asegura que «aún no hay nada fijo». «Está en el aire. Quiero valorar lo que puedo aportar», hace hincapié la regatista.