El sueño de Tokio supera toda barrera

El sueño de Tokio supera toda barrera
El atleta asturiano, tras la prueba de cien metros, en Castellón. / D. P.

Diego Parrondo inicia la temporada con la mirada fija en los próximos Juegos Paralímpicos

Dani Busto
DANI BUSTOGijón

El sueño, Tokio 2020, perdura, intacto, en su mente. Pero de momento quedan detalles por mejorar. Aspectos que pulir. Se trataba de la primera competición de la temporada y aún es necesario «coger más ritmo». El atleta tetrapléjico Diego Parrondo participó el pasado fin de semana en el Campeonato de España de Atletismo Adaptado por Comunidades Autónomas, organizado en Castellón, donde disputó las pruebas de cien y doscientos metros, en las que finalizó tercero y cuarto de su serie, respectivamente. En ambas, además, fue el primero de su categoría, la clase T-51.

«Las sensaciones son buenas», asegura el asturiano, nacido en Gijón, criado en Oviedo y afincado en Breda (Holanda). «Estoy mucho mejor que el año pasado a estas alturas», añade Diego Parrondo mientras espera en el aeropuerto para coger un vuelo de regreso a Holanda, donde vive desde hace cinco años con su familia.

Ingeniero de automoción, estudia en la actualidad un máster en Logística, en Eindhoven. Parrondo, que en mayo cumplirá 24 años, comenzó a practicar atletismo adaptado con 19, tras sufrir un accidente en una piscina que le cambió la forma de vivir, pero que no le arrebató las ganas de hacerlo.

Esta será su tercera temporada en competición a nivel internacional. «En todo este tiempo he dado un salto muy grande, espero mantener esta progresión», asegura, consciente de que para alcanzar su meta de participar en unos Juegos Paralímpicos deberá primero fijarse propósitos más cercanos, como lograr la clasificación para el Mundial de Atletismo que se disputará en noviembre en Dubai.

En Holanda, asegura, «hay buenos clubes de atletismo. Son más pequeños, más familiares, pero cuentan con buenas instalaciones». Además, desde allí puede seguir su programa de entrenamientos que le prepara desde España su entrenadora, Isabel Hurtado.

Al esfuerzo que debe realizar sobre la pista se suma la dificultad para encontrar patrocinadores que le sustenten sus participaciones en los campeonatos internacionales. Diego Parrondo adquirió su silla de ruedas, con la que compite, hace tres años. Hasta ahora, le ha servido para iniciarse en el atletismo adaptado, pero para «pegar otro salto de calidad» considera que pronto tendrá que adquirir una nueva silla.

Los Juegos Paralímpicos de 2020 son el reto que se ha fijado desde hace tiempo. «Teniendo Tokio tan cerca, es una motivación, más si cabe, para apretar fuerte y entrenar más duro», afirma el asturiano, quien ya traza en su calendario un listado de pruebas –el Campeonato deSuiza, el más importante–, en las que «coger experiencia y pulir detalles de cara al próximo año».

En 2013, Diego Parrondo terminó sus estudios de Bachillerato en el Colegio San Ignacio de Oviedo, poco después sufrió el accidente y en 2015 regresó al centro educativo para dar una charla a los alumnos. Fue una clase magistral de optimismo y superación de adversidades. Una lección de vida que todavía ofrece cuando se conversa con él. Firmeza y fe en que «se puede salir de cualquier situación», con el deporte «como receta. Sin duda».

David Fernández, récord de España en lanzamiento de peso

El equipo asturiano se subió por primera vez al podio en un Campeonato de España de Atletismo Adaptado por Comunidades Autónomas, según indicó ayer la Federación Territorial de Deporte Adaptado. Tres representantes del Principado participaron el pasado fin de semana en el nacional disputado en Castellón, un evento en el que David Fernández tuvo una destacada actuación al batir su propio récord de España en lanzamiento de peso, en clase F-57, y establecer la nueva mejor marca en 11,78 metros. De esta forma, supera el registro que alcanzó el pasado verano en el Europeo de Berlín y que también era récord nacional.

También participó Miguel Menéndez, en cien, doscientos y cuatrocientos de clase (T-52), y Jorge Álvarez, en lanzamiento de peso, jabalina y disco, en clase F-57.

El equipo asturiano fue tercero, solo superado por Madrid y por Castilla y León.