Arcelor se compromete a hacer indefinidos a más de 250 eventuales en Asturias

Trabajadores de Arcelor protestan en la entrada de la factoría de Gijón durante la jornada de huelga del pasado mes de abril. / D. ARIENZA
Trabajadores de Arcelor protestan en la entrada de la factoría de Gijón durante la jornada de huelga del pasado mes de abril. / D. ARIENZA

Las partes constatan pequeños avances en la negociación del acuerdo marco, aunque insuficientes

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Las negociaciones en Arcelor avanzan muy lentas, pero al menos avanzan, señalan fuentes sindicales cuando se les pregunta por las reuniones en las que se intenta pactar un nuevo acuerdo marco, el documento que rige las relaciones laborales en el seno de la multinacional. Ayer tuvo lugar una nueva cita, en este caso en Avilés, centrada en aspectos relacionados con las plantas asturianas y, aunque ambas partes reconocen que están muy distanciadas, nadie habla ya de bloqueo.

Arcelor no se mueve de su petición de moderación salarial, pero ha aceptado mantener el mecanismo de contrato relevo en la medida que lo permita la nueva legislación, más restrictiva. Entre sus compromisos está hacer fijos a 300 eventuales durante el tiempo de vigencia del acuerdo marco, de los que más de 250 corresponderán a Asturias.

Por su parte, la plataforma conjunta formada por UGT, CC OO, USO y CSI trasladó ayer una nueva propuesta a la dirección de recursos humanos en la que modera en parte sus pretensiones y que esta se ha comprometido a estudiar. En ella, plantea aceptar siete tandas de vacaciones para los años 2020 y 2021 frente a las nueve actuales -su petición inicial era de cinco- y mantener el complemento actual para los trabajadores que se vean obligados a fraccionarlas. Con esta cesión, señalan las organizaciones sindicales, se busca un punto intermedio y no se vería comprometida la productividad por la necesidad de contratar más personal en verano.

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Además, las centrales reclaman que los eventuales vuelvan a cobrar el 100% del salario desde el primer día de trabajo. Se regresaría así a una situación previa a 2015, cuando aún en plena crisis se aceptó que de entrada solo recibieran un 80%. Este es uno de los puntos que suscitó más debate, incluso con la pretensión empresarial de reducir la remuneración inicial a un 70%. Sin embargo, los sindicatos recuerdan que estos trabajadores no son aprendices, que de hecho se contratan para cubrir ausencias y defienden que deben recibir una remuneración similar.

Asimismo, estas organizaciones proponen la creación de una bolsa de trabajo para hacer frente a las bajas y para reducir las horas extra, limitar su realización de manera individualizada a un máximo anual y desarrollar medidas de acompañamiento que permitan su descenso.

Otro aspecto que reclaman los sindicatos es que las inversiones que se van a realizar se incluyan en el acuerdo marco y queden así comprometidas por escrito.