El empresario Francisco Riberas compra GAM y asegura la continuidad del grupo

El presidente de GAM, Pedro Luis Fernández, en la sede de la compañía situada en Siero . / PABLO NOSTI
El presidente de GAM, Pedro Luis Fernández, en la sede de la compañía situada en Siero . / PABLO NOSTI

Pedro Luis Fernández seguirá de presidente tras la operación, que incluye una opa sobre el resto de títulos y una ampliación de capital

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

El accionariado de General de Alquiler de Maquinaria (GAM) ha dado muchas vueltas desde que la compañía se situó al borde de la quiebra en 2014 y, ayer, dio una más. El presidente de Gestamp, Francisco Riberas, a través de su sociedad Halekulani, llegó a un acuerdo para hacerse con el 63% de la compañía asturiana por 20,5 millones de euros, lo que le obliga a lanzar una opa sobre el resto del capital al tomar el control de la sociedad cotizada. Además, anunció una ampliación de capital y una quita de la deuda por parte de los bancos. El objetivo es conseguir ejecutar un nuevo acuerdo marco de reestructuración de su deuda.

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En total, Riberas, que también es presidente del Instituto de Empresa Familiar, pone sobre la mesa 58 millones de euros, con el compromiso de ser un «socio con vocación industrial y de permanencia en disposición de dar apoyo financiero al grupo» y reforzar sus recursos propios. El fundador y presidente de GAM, anterior presidente de la Federación Asturiana de Empresarios, Pedro Luis Fernández, continuará como máximo ejecutivo de la compañía.

En esta fase inicial de la operación, que se articula en varios movimientos, Halekulani adquiere los 21 millones de acciones que poseen Banco Santander, Sabadell, Liberbank, BBVA, Kutxabank, Bankia y Caixabank, después de que GAM fuera la primera compañía rescatada por el Proyecto Phoenix, vehículo constituido en 2014 por la banca para recapitalizar empresas viables, pero sobreendeudadas.

Fuentes de la compañía destacaban ayer a este periódico que, más allá del cambio de capital en sí mismo, la llegada de Halekulani supone la sustitución de unos accionistas bancarios por un socio industrial que le permitirá ganar capacidad, músculo financiero y también lograr sinergias industriales, dado el potencial de Gestamp, grupo internacional dedicado al diseño, desarrollo y fabricación de componentes para el automóvil -solo el año pasado facturó 8.202 millones-. Estas mismas fuentes destacan la solvencia que ofrece Riberas a GAM y también la posibilidad de ganar en independencia y autonomía con respecto al control que ejercía la banca acreedora.

El acuerdo con las entidades financieras llega después de un año de negociaciones y supondrá para Halekulani pagar 0,977 euros por acción, 0,74 euros menos (-43,2%) que el precio de cotización registrado ayer al cierre del mercado, que fue de 1,72 euros. En la opa sobre el resto del capital -12,3 millones de títulos-, Riberas ofrecerá el mismo precio, lo que supondría el desembolso de otros 12 millones de euros, aunque es muy probable que el resto de los accionistas no acudan a la operación por la rebaja que supone. En el documento enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), se considera que la oferta cuenta con «un precio equitativo» porque es el mayor acordado en los últimos doce meses y ha sido aceptado por los bancos.

Pero, además, Halekulani se compromete a ejecutar una ampliación de capital con aportaciones dinerarias en las que garantiza su suscripción y desembolso por, al menos, 25,5 millones de euros, que se destinarán al repago parcial anticipado de la deuda convertible de la actual financiación sindicada titularidad de los bancos. Asimismo, estas entidades condonarían el resto del saldo a su favor pendiente, incluidos los intereses hasta la fecha del pago parcial. Se trataría de una 'quita' por la diferencia de entre 67,8 millones de euros y 25,5 millones de euros, según señala el documento de la CNMV, lo que se traduce en 42,3 millones.

El presidente de GAM, Pedro Luis Fernández, que lideró las negociaciones, calificó ayer de «muy positiva» la operación. En un correo electrónico enviado a la plantilla destacó que esta ofrecerá «estabilidad» al proyecto que, además, se verá «reforzado e impulsado». «Cuando inicié conversaciones con Francisco lo hice pensando que podía ser un socio ideal para nuestro proyecto. Todo lo que hemos venido hablando desde entonces ha confirmado completamente esta visión», señala en el texto, en el que califica a Riberas como «uno de los mejores y mayores empresarios de nuestro país», del que destaca su presencia como socio de referencia en Gestamp, CIE Automotive, Gonvarri y su presidencia del Instituto de Empresa Familiar.

La operación queda condicionada al cumplimiento de algunas condiciones, como es la realización de una auditoría de compra, la negociación contractual o la aprobación por los órganos internos de las entidades bancarias. No obstante, la suscripción de la oferta supone la concesión de un periodo de exclusividad para Halekulani por tres meses y, según las fuentes consultadas, se da por hecha la compra.

 

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