Los nuevos aranceles de Trump golpean a la industria agroalimentaria asturiana

Los nuevos aranceles de Trump golpean a la industria agroalimentaria asturiana

Las empresas advierten de que las trabas comerciales de EE UU al queso, la carne de cerdo y el vino pueden saturar otros mercados

J. L. G. / Ó. P.GIJÓN.

La decisión de la administración de Donald Trump de imponer aranceles a una serie productos de alimentación entre los que se encuentran el queso, el vino y el cerdo no ha caído bien en Asturias. La incertidumbre se instala en el sector de la agroalimentación, donde algunas voces se alzaron ayer para advertir de los riesgos que suponen este tipo de medidas. Una de ellas es la del director general de Corporación Alimentaria Peñasanta, Capsa, José Armando Tellado, quien advierte de «consecuencias muy negativas para el sector lácteo».

Entre los productos europeos a los que EE UU aumentará los aranceles un 25% están los quesos y aunque Capsa no exporta a este país, no dejan de estar preocupados. La razón es que, si un estado del potencial de este impone barreras a los productos llegados de fuera, en este caso los provenientes de países como España, sus fabricantes buscarán otras zonas del mundo donde venderlos. «Nosotros no exportamos a EE UU, pero en otros mercados en los que sí estamos va a subir la competencia», señaló José Armando Tellado, quien prevé que la decisión adoptada por Donald Trump tenga consecuencias en todo el mundo. La previsión es que en mercados alternativos al norteamericano los precios caigan, causando problemas de competitividad a empresas que ya estaban asentadas en los mismos.

Un ejemplo a menor escala de esta problemática es el de Jessica López, presidenta del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Cabrales y quesera. Esta productora vende «entre el 30 y el 40% de la producción a EE UU», por lo que la medida adoptada por la administración de Trump puede suponer un serio contratiempo para su empresa. «No sé cuál será el alcance, pero quizá tengamos que buscar otros mercados», señaló Jessica López, que vende directamente, sin el uso de importadores, a EE UU.

Fuentes conocedoras del mercado estadounidense de quesos con denominación de origen asturianos consideran, no obstante, que la repercusión no será demasiado elevada en la región para este tipo de productores. Las elaboraciones asturianas que se venden en EE UU cuentan con un prestigio ganado durante años y se comercializan como productos 'gourmet', por lo que es previsible que los clientes sigan demandándolos aunque se produzca suba el precio.

Más información

Una de las productoras de queso que no se muestran demasiado preocupadas es Cristina González, de Agrovaldés, la empresa que produce el queso Rebollín. «Para nosotros las ventas a EE UU pueden suponer en torno a un 5%, es un porcentaje bajo».

Otro de los productos afectados es el vino. El Grupo El Gaitero cuenta con una bodega de Rioja que «puede tener ahora un freno a sus exportaciones», explicó la directora de Marketing y Comercial del grupo, María Cardín. La bodega de este grupo empresarial vende el 25% de su producción al país norteamericano.

Donde no se esperan grandes problemas es en el sector cárnico. Según fuentes conocedoras de la industria cárnica en la región, el porcentaje de ventas de las firmas asturianas en EE UU es «muy bajo», por lo que la afección será mínima.

El consejero de Industria, Enrique Fernández, criticó las medidas adoptadas por el Gobierno de Trump, «un camino equivocado que lleva al empobrecimiento». Por su parte, el líder de la patronal asturiana, Belarmino Feito, señaló que la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos, que afectará al sector agroalimentario asturiano «no es ninguna buena noticia» para la economía de la región, sobre todo teniendo en cuenta la situación de incertidumbre que se vive ante la inminencia del 'Brexit' y los problemas del acero. «Todo lo que tiene que ver con la posición de EE UU en esta guerra comercial tiene consecuencias negativas para las empresas de Asturias. No es ninguna buena noticia, pero va a seguir sucediendo mientras no se solvente esa situación», afirmó tras una jornada sobre el 'Brexit' en Gijón.