La plantilla de Duro Felguera urge más cambios en la dirección de la compañía

José María Orihuela, nuevo consejero delegado de Duro. / N. GARCÍA
José María Orihuela, nuevo consejero delegado de Duro. / N. GARCÍA

Pide al nuevo consejero delegado que aparte de la responsabilidad a quienes provocaron la crisis en el grupo y que relance la actividad

N. A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Desde que los nuevos accionistas de Duro Felguera impulsaron la contratación del ex número dos de Sacyr José María Orihuela como asesor externo, se hablaba de él como de un consejero delegado en la sombra. Sin el cargo, pero llamado a capitanear la nueva etapa del grupo una vez completada la refinanciación de su deuda y la ampliación de capital. El viernes, sin embargo, el nombramiento se hizo oficial. Y este ingeniero de Caminos, con dilatada experiencia profesional, asumió las funciones ejecutivas de la empresa asturiana, recuperando un puesto perdido en 2011, cuando Ángel Antonio del Valle unificó en su persona el cargo de consejero delegado y el de presidente, al dimitir Juan Carlos Torres Inclán.

Aún sin conocer qué deparará el futuro ni cuáles son sus planes concretos, la plantilla considera positiva la llegada de Orihuela a la dirección, con la idea de que pueda dar carpetazo a una de las crisis más duras que ha vivido la sociedad en sus 160 años de historia. Por ello, le reclama que vaya más allá y aparte de la gestión a aquellos que considera culpables de las malas decisiones de los últimos ejercicios.

Según el hecho relevante enviado el viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, el nuevo consejero delegado llega con la intención de realizar «cambios relevantes en el organigrama de la sociedad y en los primeros niveles de su estructura directiva», un planteamiento que, a priori, aplauden los trabajadores, que defienden la necesidad de reducir los elevados costes que supone el personal de dirección, en algunos casos desdoblado tras la contratación de diferentes asesores externos. En esa situación estaba Orihuela, pero también otros directivos de Sacyr que han desembarcado en el grupo asturiano, o Senén Touza, el consultor de Deloitte que salvó a Pescanova de la quiebra y que se ha convertido en 'chief reestructuring officer' (CRO) con categoría de director general.

Mientras, los despidos que está acometiendo la empresa en los últimos meses se centran en personal de los escalafones bajos, un hecho criticado por el comité. Cuando Duro Felguera anunció que retiraba el ERE de extinción para una parte de la plantilla y lo sustituía por unos 25 despidos individuales, esperaba que prescindiera de algunos de los directivos que llevaron a la compañía a la situación actual, lo que supondría también un alivio en el gasto de las nóminas y no de personal de base.

«Aún es pronto para opinar sobre el nuevo consejero delegado», reconoce la presidenta del comité de empresa, Rosa Estébanez, pero sí da la bienvenida a un cambio en la dirección que pueda impulsar la actividad y vuelvan las contrataciones de proyectos, prácticamente paralizadas en los últimos meses. De hecho, desde la plantilla se destaca también la importancia que tiene que se haya conseguido activar una línea de avales y contragarantía renovable (revolving) por un importe de hasta cien millones de euros. Lo que, en principio, permitiría a la entidad volver a activar las ofertas que tenía pendientes.

Tras varias concentraciones y protestas impulsadas por el comité ante la falta de información sobre la situación real del grupo y la preocupación por la ausencia de nuevas contrataciones, el presidente de Duro Felguera, Acacio Rodríguez, accedió a mantener un encuentro con los representantes de los trabajadores el próximo martes, una reunión que ahora podría quedar en el aire, una vez que este se ha quedado sin funciones ejecutivas. No obstante, desde los representantes de la plantilla esperan que se mantenga esta cita, aunque también reclaman que se sume el nuevo consejero delegado.

Orihuela llegó a Duro como asesor externo junto a otros exdirectivos de Sacyr, que ahora podrían convertirse en el núcleo duro de la dirección. Entre ellos se encuentra Miguel Ángel Peña, que fue director general de desarrollo de negocio en Sacyr y que abandonó la constructora poco después que Orihuela. Se prevé que él asuma la máxima responsabilidad en materia comercial. En las últimas semanas ya ha trabajado de forma muy activa en la sede central y quienes le han tratado destacan sus contactos y su talante activo y motivador. Orihuela, por su parte, se ha dejado ver menos por la sede del Parque Científico y Tecnológico de Gijón, pero también ha estado en los últimos días, como paso previo al nombramiento.

 

Fotos

Vídeos