Asturias busca explotar una veintena de nuevos recursos minerales

Asturias busca explotar una veintena de nuevos recursos minerales

Concede 28 permisos para explorar yacimientos y tiene otros tantos pendientes, aunque los geólogos reclaman mayores facilidades

PALOMA LAMADRIDGIJÓN.

La riqueza que acumula Asturias en sus entrañas no se reduce a la minería del carbón, sentenciada a muerte por las restricciones de la Unión Europea en materia ambiental. De hecho, el Principado ha concedido 28 permisos para investigar la presencia de recursos minerales en Asturias y hay otros tantos solicitados, según detallaron fuentes de la Consejería de Empleo e Industria. Es creciente el interés por elementos que no han sido demasiado explotados -o nada en absoluto- en la región, pero que ahora cobran una especial importancia por sus aplicaciones, sobre todo en el ámbito de las nuevas tecnologías y el sector de la automoción.

Es el caso de las denominadas tierras raras, un grupo de 17 elementos químicos que se utilizan en la fabricación de teléfonos móviles, ordenadores portátiles, cámaras y pantallas de televisores, entre otros usos. Uno de los expertos que apunta la conveniencia de desarrollar esta actividad económica en la región es José Antonio Sáenz de Santa María, decano del Colegio de Geólogos de Asturias. Estos codiciados elementos «suelen venir asociados a sulfuros», por lo que podrían extraerse incluso de algunas minas que estuvieron en activo tiempo atrás.

«Los geólogos hablamos de yacimientos de polisulfuros. La pirita es un sulfuro de hierro, pero contiene trazas de arsénico y puede tener cobalto, por ejemplo», apunta. Precisamente, este metal ferromagnético, aunque no pertenece a las tierras raras, es esencial en la composición de dispositivos electrónicos que se utilizan a diario a través de las baterías de iones de litio, un filón con un gran potencial de explotación en Asturias. A juicio de Sáenz de Santa María, «hay bastantes posibilidades de obtener cobalto» en la comunidad.

Proyecto en Cabrales

Tanto es así que, de las 28 solicitudes de permisos de investigación presentadas ante la Dirección General de Minería y Energía -pendientes de resolución-, once están relacionadas con el cobalto (nueve de ellos se encuentran a la espera de la resolución del Principado y otros dos en suspenso). La tramitación de estas nuevas peticiones para explorar las profundidades de la tierra asturiana en busca de cobalto «está muy avanzada», por lo que pronto podría recibir el visto bueno del Gobierno regional. Se trata de un proyecto a desarrollar en Cabrales, sobre 600.000 metros cuadrados en el entorno de Las Arenas, Poo y Carreña. No solo tiene como objetivo investigar la posibilidad de obtener cobalto, sino también otros minerales asociados, como cromo, níquel, plomo, wolframio y zinc. Una iniciativa duramente criticada por la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies, que presentó alegaciones.

El proyecto que ya cuenta con la autorización del Principado es el de Asturmet Recursos, filial de la irlandesa LRH Resources, en la sierra del Aramo. Además de cobalto, la empresa buscará oro, plata, bario, bismuto, cobre, fluorita y níquel en terrenos comprendidos entre los concejos de Lena, Morcín, Quirós, Riosa y Proaza. Según consta en la documentación, hay evidencias de la existencia de los citados materiales en la zona. El plazo para desarrollar la investigación, aprobada a finales de 2018, es de tres años.

Pero el abanico de recursos minerales en Asturias es mucho más amplio. De ahí que los expertos insistan en la necesidad de facilitar las exploraciones. «En Asturias necesitamos que las empresas puedan investigar tranquilamente. Si aquí no dan permiso para ello, lo harán en otro lugar», advierte el decano del Colegio de Geólogos de Asturias, quien lamenta la falta de aprovechamiento de esta minería alternativa a la del carbón. La mayoría de estas compañías, añade, tiene interés en investigar yacimientos de sulfuros ya conocidos, con elementos que antes no se extraían porque se consideraba que carecían de valor.

«En Asturias, desde finales del XIX y hasta los años 60, hubo minas de sulfuros», explica Sáenz de Santa María. Como muestra, detalla que el sulfuro de mercurio es habitual en los yacimientos de La Peña (Mieres) y La Soterraña (Lena). Pero son solo algunos de los sitios donde se conoce la presencia de recursos valiosos, aunque podría haber muchos más.

De ahí la importancia de promover la investigación en tierras raras y otros elementos. Un mercado ahora dominado por China, lo que provoca una elevada dependencia del gigante asiático. De ahí que la búsqueda de lantano (con aplicaciones en motores y baterías híbridas), disprosio (presente en cámaras y discos duros), neodimio (portátiles y móviles), cerio (aleaciones metálicas) y los otros trece elementos sea fundamental para la economía.