El sector agroalimentario pide a la UE una respuesta firme ante los aranceles

El ministro de Agricultura en funciones, Luis Planas, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros./EFE
El ministro de Agricultura en funciones, Luis Planas, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros. / EFE

El Ejecutivo convoca al embajador de EE UU para trasladarle su «rechazo frontal» a las nuevas tasas antes de dar una respuesta legal

JOSE M. CAMAREROMadrid

Las organizaciones agrarias y ganaderas afectadas por los aranceles a productos como el aceite, el vino, el queso, la carne de cerdo, las frutas y los mariscos no quieren que el Gobierno se quede de brazos cruzados a la espera de que Estados Unidos confirme la aplicación de tasas que elevarían sus costes un 25% si quieren operar en ese país. Por eso, exigen una «respuesta contundente» como la que ha pedido la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) porque las consecuencias de esta guerra «todavía no alcanza a vislumbrar».

Los profesionales del sector son conscientes de que la baza con la que cuenta la Unión Europea es la de, a su vez, imponer aranceles a productos norteamericanos, aunque esa deriva implicaría un recrudecimiento de la guerra comercial. Por eso, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en funciones, Luis Planas, aún ve margen para negociar. Una fecha clave será el 14 de octubre cuando la Comisión Europea se reunirá con la Administración estadounidense antes de que la imposición de aranceles sea definitiva el 18 de octubre.

El conflicto de Boeing

Pero el Gobierno no quiere esperar y este viernes por la tarde convocó al embajador de EE UU en España, Duke Buchan, para transmitirle su «rechazo frontal» a los nuevos aranceles. Según se apuntó desde el Palacio de la Moncloa, el secretario de Estado para la UE, Marco Aguiriano, comunicó al diplomático estadounidense que, si bien el Ejecutivo mantiene su voluntad de llegar a un acuerdo, de no establecerse un diálogo con la UE «se activarán todas las medidas legales a su alcance» y en «estrecha coordinación con nuestros socios europeos».

Europa espera una resolución arbitral positiva para sus intereses por unas subvenciones similares de EE_UU a Boeing. «Posiblemente tengamos esta resolución en no más de ocho o diez meses», apuntó Planas. Según la tradición de la UE y EE UU, «lo normal sería entrar en un proceso negociador para compensar» unas sanciones con otras, una vez hayan sido aprobadas por la autoridades arbitrales».

Planas se reunirá la próxima semana con las comunidades autónomas y los sectores afectados, al objeto de consensuar un frente común y estudiar posibles compensaciones. «Nos parece inaceptable que el sector agroalimentario español esté sufriendo las represalias comerciales en relación a un conflicto aeronáutico», afirmó.

.

Si la reunión no llegase a buen puerto, Planas ve necesario que la UE y los Estados miembros afectados articulen una respuesta «muy firme» para defender sus intereses. El ministro no quiere comenzar una «guerra comercial» con Estados Unidos pero ha anticipado que «si la inician, vamos a contestar y defendernos con todas nuestras armas».