Javier Fernández ve «alternativas» para las factorías de Alcoa, pero reclama más tiempo

Javier Fernández ve «alternativas» para las factorías de Alcoa, pero reclama más tiempo

La Junta del Principado no saca adelante una declaración institucional por incluir Podemos la exigencia de la nacionalización

N. A. E. GIJÓN.

El presidente del Principado, Javier Fernández, pocas veces fue tan claro al hablar de las posibilidades de las plantas de Alcoa. En respuesta a este periódico, durante el turno de preguntas del Foro de la Nueva Economía, aseguró que existen alternativas para dar el relevo a la multinacional americana, opciones que no quiso revelar «por prudencia», y que no estarían en Asturias, pero sí en España o en Europa. Estas posibilidades chocarían con el interés de la compañía de no facilitar que sean operadas por otro titular, que pueda suponerles competencia.

Fernández defendió también la labor del Ejecutivo central. «El Gobierno de España ya está interviniendo y está haciendo», aseguró ante las críticas de los trabajadores, que acusan al equipo de Pedro Sánchez de ponerse de perfil. Además, se mostró convencido de que «va a hacer todo lo que está en su mano para mantener la actividad y el empleo», aunque defendió también la necesidad de tiempo y que se plentee con rapidez un sistema estable para los precios eléctricos.

Recordó, además, que en reuniones que mantuvo con el director general de Alcoa a nivel mundial y el presidente de la compañía en España nunca mencionaron su intención de cerrar las plantas, aunque sí reconocieron problemas con el precio eléctrico o la bauxita en Brasil.

Apoyo a los trabajadores

Por otro lado, la Junta General del Principado no logró sacar adelante la aprobación de una declaración institucional para reclamar la continuidad de la actividad y el empleo, un texto que no pudo aprobarse al condicionarlo Podemos a incorporar la exigencia de la intervención por parte del Estado.

El único orden del día de la reunión extraordinaria de la junta de portavoces que se celebró ayer era, precisamente, volver a mostrar explícitamente el apoyo de la Cámara regional a los trabajadores, pero la formación morada defendió que la intervención es la única salida posible en la actualidad y que, sin ella, la declaración está «vacía de contenido», ya que hace tres meses ya se aprobó un texto similar, en el que como en este caso se daba «su firme apoyo a la continuidad de la actividad de las plantas». «Lo que necesitan los trabajadores no son declaraciones vacías de contenido y que reiteran las peticiones que se aprobaron hace tres meses», señaló el portavoz parlamentario de Podemos, Enrique López.

El resto de grupos criticaron la postura de la formación morada, al calificarla de rocambolesca (PP), censurar su cerrazón (Foro), considerar que se enroca «en una posición numantina» (Ciudadanos) y lamentar, sobre todo, que no saliera adelante (PSOE e IU).