La plantilla de Alcoa pide al Gobierno que concrete las nuevas ayudas al CO2

Trabajadores de Alcoa se concentraron el pasado 26 de abril delante de la sede de la FSA en Oviedo. / EFE
Trabajadores de Alcoa se concentraron el pasado 26 de abril delante de la sede de la FSA en Oviedo. / EFE

Los sindicatos quieren que en la mesa de seguimiento que se celebra hoy se explique cuándo saldrá la convocatoria de 200 millones de euros

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

La mesa de seguimiento de Alcoa volverá a reunirse hoy. Será la primera vez tras las elecciones generales que los gobiernos central y autonómicos de Asturias y Galicia se sienten a la mesa con los directivos de la multinacional y los representantes de los trabajadores. También será el primer encuentro a tres bandas -Administración, sindicatos y empresa- después de que el Ejecutivo de Sánchez decidiera no aprobar el estatuto para la industria electrointensiva en el último Consejo de Ministros de la anterior legislatura, como había prometido, al considerar la Comisión Nacional de la Competencia que había dudas legales que podrían llevar, incluso, a su anulación.

El viaje exprés del secretario general de Industria, Raül Blanco, el día 26 de abril, en el que prometió aumentar las ayudas para la compensación de los costes indirectos del CO2 hasta los 200 millones de euros -más del doble que los 91 presupuestados inicialmente- sirvió para calmar los ánimos a dos días de los comicios, pero los trabajadores no olvidan ese compromiso, aunque fuera en plena campaña electoral. Por ello, que el Gobierno fije ya la fecha en la que convocará esas nuevas ayudas será la petición principal que hagan esta mañana los representantes de la plantilla de la aluminera.

«No creemos que haya grandes cambios en materia de inversores», reconoce el presidente del comité de empresa avilesino, José Manuel Gómez de la Uz, que cree que hasta finales de mayo no habrá más concreciones.

Hasta que estas lleguen, la esperanza de avances está en esas ayudas por el CO2 que permitan aliviar la abultada factura eléctrica de cualquier interesado que se quiera hacer con las factorías. Por ello, la plantilla quiere que la promesa no se quede en un mero compromiso de campaña y que se cumpla lo más pronto posible.

Para el estatuto de las electrointensivas, cree De la Uz que habrá que esperar, por lo menos, hasta junio. No llegará a tiempo para hacer atractivas las plantas de Alcoa para un comprador, aunque el borrador ya se puso sobre la mesa e indica las intenciones de un nuevo Gobierno encabezado por Pedro Sánchez, aunque no se concretarán los pactos necesarios para su investidura hasta después de los comicios europeos, autonómicos y locales.

El tiempo, sin embargo, corre en contra de los trabajadores. Ya han pasado más de seis meses desde que Alcoa anunció sus intenciones de cierre y cada vez falta menos para que expire el plazo concedido por la multinacional americana. Si no hay un acuerdo de venta antes del 30 de junio, se iniciarán los despidos.

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