«Oviedo es mucho más pijo que Gijón»

«Oviedo es mucho más pijo que Gijón»
Santiago Alverú, un carbayón infiltrado en el FICX. / IÑAKI MARTÍNEZ

Santiago Alverú promete hacer de «caballo de Troya» de la capital en la villa de Jovellanos. Será esta misma noche, cuando presente la gala inaugural del FICX

AZAHARA VILLACORTA

Santiago Alverú (Oviedo, 1992) es el creador de los Premios Yago, los galardones más irreverentes del cine español, y sin embargo obtuvo una nominación al Goya como actor revelación por su papel en 'Selfie', su debut en la gran pantalla, en el que interpretó a Bosco, hijo de un ministro que ve cómo su vida da un giro de 180 grados cuando su padre es detenido por varios delitos fiscales. Un retrato incómodo de una familia pija venida a menos que Alverú calcó porque lo ha mamado: «Soy del centro de Oviedo, he visto muchos pijos en mi vida, me lo sé todo». Y también de ahí que este graduado en Comunicación Audiovisual, bloguero, monologuista, crítico y muchas cosas más afincado en Madrid prometa dar mucho juego esta noche como presentador -junto a Arantxa Nieto- de la gala inaugural del FICX.

-¿Qué hace un ovetense del Oviedín del alma presentando el FICX?, ¿es el acabose?

-¡A tope con eso! Estoy encantado. Feliz. Y sí: es cierto que Oviedo es mucho más pijo que Gijón, pero voy a hacer de caballo de Troya. Me hace muchísima ilusión.

-¿Va a hacer muchas coñas sobre carbayones y playos?

-Solo puedo decir que soy muy fan del humor local, que sabes que casi siempre funciona. Esa sensación de ir a Oviedo y hablar de Gijón, de ir a Gijón y hablar de Oviedo, me vuelve loco.

-También se ríe del pijo que lleva dentro, al que le chiflan las camisas.

-Es que me hace mucha gracia definirme como algo con lo que la gente no se define normalmente. Hay como un tabú a la hora de decir que, por ejemplo, fuiste a un colegio de curas. Yo he mamado ciertas cosas, he conocido determinado mundo y es verdad que tengo unos náuticos en el armario (Ríe). Es una dualidad con la que me siento muy cómodo: ser un pijo increíble en la ficción y ser un tío un poco más serio en la realidad.

-¿Se estila lo de 'mucho jamón y poco visón'?

-El pijerío no tiene nada que ver con el dinero: se vive desde pequeño. Yo, por ejemplo, que soy autónomo, hay días del mes que estoy a tope y días que estoy pidiendo limosna, pero no lo digo porque mi madre se preocupa y me riñe. Y, cuando mi madre o mi abuela, que son mis mayores fans, me riñen, tienen razón. Mamá: estoy bien (Risas).

-¿Qué fue lo más divertido de hacer 'Selfie'?

-Ir al lado oscuro, porque el pijerío tiene un lado oscuro y la derecha tiene un lado oscurísimo. Por un lado, oscuro por ridículo e inepto. Y, por otro lado, oscuro por ladrón y corrupto.

-Dijo que le encantaría comentar la peli con alguien del PP. ¿Ha sucedido?

-Que yo sepa, no. A mí Esperanza no me ha llamado (Ríe).

-¿Ni siquiera Willy Bárcenas?

-Me encantaría. Y eso que no me mola nada Taburete. Solo de lejos. A la gente le gusta 'Operación Triunfo' y a mí me gustan los conciertos en los que vas a pegarte con gente con greñas. Sí, amigos: la vida es más compleja que las camisas que llevo.

-Lo que sí ha pasado es que ahora liga más.

-A ver cómo lo resumo de forma elegante: por pura estadística, cualquier notoriedad ayuda. Si 20.000 ven la peli y ligas con treinta, eso quiere decir que 19.970 no han querido nada contigo. Pero sí: estoy muy contento (Risas).

-Y asiste a alfombras rojas. ¿Cómo lleva el 'postureo'?

-La alfombra roja me parece una tontería. Que alguien se pueda definir por cómo es estando de pie me parece algo ridículo, medieval. Ahora: lo de ponerme un traje que no es mío e ir muy guapo me encanta. Es la combinación estupenda entre dos mundos.

-Solo este mes, pasará por tres festivales...

-Sí. Como crítico, jurado y presentador. Solo me queda ser acomodador en la Seminci (Ríe).

-De San Sebastián contó las resacas que tuvo y que volvió a Madrid con Sorogoyen en Bla Bla Car.

-Por lo de las resacas, me llamó mi madre y me dijo: «¿No te pierdes una, no?». Sí: mi perfil es raro porque curro mucho, pero luego me sale muy mal tomarme en serio. Es lo que se llama hacer 'networking', que se hace muy bien de noche. Salí lo que pude, me lo pasé muy bien y a la vuelta coincidimos Sorogoyen y yo en Bla Bla Car y a la gente le hizo mucha gracia. Bueno: el hombre se tuvo que quedar esa noche en San Sebastián por lo que sea. Repito: por lo que sea (Risas).

-Hoy compartirá escenario con Juan Diego. ¿Qué me dice?

-Juan Diego es Jesucristo. Lo que pasa es que, generacionalmente, me pilla un poco lejos. Eso me pasa mucho con el cine español. Que, cuando se hicieron algunas pelis buenísimas, yo estaba viendo 'Harry Potter' y ahora tengo que repasar.

-¿Con qué director le gustaría trabajar?

-Tengo tanto director que admiro que me vuelvo loco con eso. Y, además, soy muy consecuente con esa parte mitómana que tengo y alguna vez le he enviado a alguno una carta para decirle lo mucho que me gusta. Directores del mundo: ¡aquí estoy!