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La primera lata de cerveza artesana asturiana, en Langreo

Hugo Suárez sirve una de las latas, que se cierran en el local./J. C. Román
Hugo Suárez sirve una de las latas, que se cierran en el local. / J. C. Román

El Brew Pub Espumeru & Curuxera Brewery de La Felguera envasa en su propio local la bebida

Elena S. Herrero
ELENA S. HERRERO

El Brew Pub Espumeru & Curuxera Brewery, de La Felguera, ha puesto al alcance de su público la primera cerveza asturiana artesana en lata de su marca Curuxera. «Hemos apostado por el formato Crowler», explica su propietario Hugo Suárez. Este tipo de envase, que puede contener hasta un litro de esta bebida, ya es una moda en Estados Unidos. «Creemos que esto gusta mucho porque además lo enlatamos en el local en vivo y se la pueden llevar a su casa».

Sin embargo, algunos amantes de la cerveza artesana no están de acuerdo con esta forma de servirla, pues creen que cambia el sabor. «En realidad la lata no aporta gusto a metal, si no que huele a ello. Al beberla en vaso esta sensación se elimina», cuenta Suárez. Otra ventaja de este envase es la vida que le da a esta bebida: «La llenamos hasta arriba sin dejar oxígeno dentro. Esto evita que la cerveza se deteriore y por lo tanto dure más».

El establecimiento langreano, que lleva produciendo su propia cerveza desde hace años, ofrece cinco variedades de Curuxera: la Pilxen, una lager estilo checo; la de trigo, de un estilo de trigo alemán; la Yankee, que es una pale ale americana; la Conventín, una tostada de abadía, y la Strix, una stout. Todas ellas son elaboradas con agua del canal de Curuxera del río Nalón. «Cada una de las cervezas son diferentes pero tienen una base común. Las hacemos con la mayor calidad y las presentamos siempre frescas al consumidor», apunta Suárez. El único requisito es acudir al local. «Nuestra filosofía es muy clara, pues la cerveza que nosotros producimos no la vendemos a terceros. De ahí que seamos un 'brew pub'».

A pesar de que este local no quiere crecer en concepto, si tiene el objetivo de agrandar la familia Curuxera. Eso sí, por temporadas. «Tenemos pendiente un proyecto que consiste en hacer una sexta cerveza. Sería una bebida más experimental que nunca repetiríamos». La idea nace del éxito cosechado por la oferta de las pizzas del mes. «Nos dimos cuenta que desde que tenemos el horno de leña la gente quiere probar cosas nuevas. Y eso es lo que haremos con la cerveza».

Confusión del consumidor

Aunque considera que la cerveza artesanal se encuentra en pleno auge, asegura que en la actualidad existe confusión entre los consumidores de estas bebidas pues no conocen verdaderamente a los fabricantes de las mismas. «Hay gente que pasa por productor de cerveza, cuando en realidad las desarrollan en otras fábricas. Por eso es necesario informarse, ya que esto perjudica a los que las crean y la desarrollan». Pero esto no quita a Suárez la ilusión. «Si te apasiona esta bebida, recomiendo este negocio. Si no, es mejor que no te embarques en él ya que es muy duro y las horas de trabajo no las vas a contar».

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