https://static.elcomercio.es/www/menu/img/gastronomia-desktop.jpg

«Deberíamos vender mejor la sidra»

José Antonio Norniella en el llagar con la sidra de la que está tan orgulloso. / PAÑEDA
José Antonio Norniella en el llagar con la sidra de la que está tan orgulloso. / PAÑEDA

Orgulloso de su premio en la Fiesta de la Sidra de Gijón, sabe que queda mucho por hacer | «Hay gente nueva en el sector con formación acorde a los tiempos que conserva la pasión»

PABLO A. MARÍN ESTRADA GIJÓN.

Sidra Huerces se alzaba el pasado domingo con el premio Elogio de Oro en la XXVII edición de la Fiesta de la Sidra Natural de Gijón. El jurado profesional del certamen reconocía así la calidad del palo presentado por un llagar que lleva elaborando caldos desde 1978, aunque los orígenes de la tradición familiar se remontan un siglo antes, cuando el fundador Manuel Norniella idea filtrar la sidra natural y enriquecerla con azucares y anhídrido Carbónico pensando en su exportación a América. Radicada desde 1992 en sus instalaciones de San Martín de Huerces, la empresa dirigida por José Antonio Norniella embotella anualmente 400.000 litros en sus dos líneas de producción: espumosa dulce y natural.

-¿Cómo ha recibido este reconocimiento?

-Es el festival que más gente atrae y el más mediático, de modo que muy bien, aunque cualquiera de los otros llagares sería merecedor porque todos llevamos sidra de una gran calidad. Este año nos ha tocado a nosotros. Eso sí, representa una satisfacción personal, llevamos años elaborando una sidra que gusta a la gente y es un estímulo.

-¿Qué cualidades tiene el palo ganador?

-El gusto del consumidor ha cambiado y hoy se prefieren variedades más afrutadas. Nosotros apostamos por una sidra de línea clásica, seca, que puedes beber sin llenarte. Y armoniza muy bien en la mesa para acompañar pescados y mariscos.

-Además de las preferencias del consumidor, también el sector ha experimentado cambios, ¿no?

-En los últimos 25 años hubo importantes cambios, sí. Una gran innovación tecnológica y una mejora de la calidad. Las instalaciones son más adecuadas, igual que los sistemas de refrigeración para controlar las fermentaciones o el embotellado. Todo eso redunda en la calidad final. Destacaría también la aparición de las nuevas variedades de la manzana para la Denominación de Origen. Aún hay que darles tiempo e ir paso a paso.

-¿Qué queda por hacer?

-El reto es terminar con la vecería en los pumares (alternacia de un año de mucha cosecha con otro de menos), porque cuando hay sobrecarga de manzana en la sidra, repercute negativamente en la calidad. Necesitamos concienciar al cosechero de que elimine manzana para bajar la producción. Con eso se consigue que el árbol pueda recuperarse. Los años de cosechona hay más fruto del que necesitamos.

-¿El futuro pasa por la Denominación de Origen?

-Quienes dirigen actualmente el Consejo Regulador están dando buenos pasos en esa dirección. El propósito es que en un futuro próximo la mayoría de las sidras que se vendan en Asturias sean de D.O. y que sirva para hacerlas exportables bajo ese marchamo de calidad.

-¿La exportación sería el otro gran reto?

-En sidra natural hoy es casi testimonial. Se necesitaría exportar con ella la cultura asturiana de la sidra, porque cada región o país tiene su propio producto de referencia y cuesta implantar el tuyo. En ese sentido, se necesita empujar con muchas manos y una ayuda de la administración nos vendría muy bien.

-También la declaración de la cultura sidrera como Patrimonio de la Humanidad, ¿no?

-Llevamos tiempo apostando por ello. Es una cultura de un producto que lleva más de dos mil años en Asturias y con continuidad. Ayudaría también en esa difusión exterior. Deberíamos venderla mejor,como lo que es, un producto orgánico obtenido de la fermentación natural de la manzana y con los beneficios que eso implica en su consumo. Los asturianos deberían ser los primeros en verlo.

-El relevo generacional parece asegurado...

-Ha entrado gente nueva y con formación, que conserva la pasión necesaria para hacer un producto que no es matemática pura.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos