El Grupo busca fórmulas para eludir la deuda con el abogado del Centro

De izquierda a derecha, Sonsoles Mori, Antonio Corripio, Joaquín Miranda y Manuel Rodríguez durante la presentación del informe resultante de la auditoría externa del Grupo Covadonga. /
De izquierda a derecha, Sonsoles Mori, Antonio Corripio, Joaquín Miranda y Manuel Rodríguez durante la presentación del informe resultante de la auditoría externa del Grupo Covadonga.

«Nuestros servicios jurídicos están estudiando a fondo la documentación, pues nos genera serias dudas», explica Antonio Corripio

LUCÍA RAMOS

«El asunto de la deuda que nos reclama quien fue el letrado del Centro Asturiano de La Habana se encuentra en manos de nuestros servicios jurídicos, pues nos genera serias dudas». El presidente del Real Grupo de Cultura Covadonga, Antonio Corripio, no quiso ayer, en conversación con EL COMERCIO, dar una respuesta concreta al interrogante de si la entidad abonará los 324.176 euros que le reclama el despacho Álvargonzález Asociados Abogados S. L. por el servicio prestado al extinto Centro Asturiano y que, en parte, fue reconocida en 2011 ante notario por el expresidente grupista, Enrique Tamargo.

El montante que el letrado reclama se compone de dos partes, según consta en un documento de requerimiento que presentó el pasado 29 de julio ante la entidad grupista y al que tuvo acceso este diario. Está, por un lado, la minuta derivada del encargo profesional que el Centro Asturiano hizo al despacho el 21 de diciembre de 2009 para defender sus intereses en el proceso de fusión con el Grupo y que más tarde, el 30 de junio de 2011, fue reconocida por Tamargo, en nombre del club grupista, ante notario. La cantidad que entonces reconoció el expresidente era de 230.100 euros, 15.000 de los cuales fueron abonados en el mismo acto de la firma. El resto se fraccionó, tras alcanzar un acuerdo entre ambas partes, en un segundo pago de 60.000 que se debería haber abonado el 2 de julio de 2011, así como en un tercer y cuarto pago de 77.550 euros cada uno fijados para el 15 de octubre y el 15 de diciembre de 2011.

Es en este reconocimiento de deuda donde surgen las primeras dudas de la actual directiva. «¿Por qué iba a acceder a hacerse cargo el entonces presidente del Grupo de una deuda del Centro Asturiano si unos meses antes más del 80% de los socios del club mostraron su rechazo a la fusión?», se pregunta ahora Corripio. Tampoco entiende que Tamargo abonase los 15.000 primeros euros en el acto. Pero la cosa no se queda ahí, pues al estudiar la hoja de encargo profesional firmada por el presidente del Centro Asturiano y el letrado en diciembre de 2009, se descubrió que, además de acordar unos honorarios fijos para el abogado de 3.000 euros, se aceptó una prima de éxito de 195.000 euros en caso de que la fusión se hiciese efectiva. «Nos parece una cifra desproporcionada. Está fuera de todo baremo y por eso lo estamos estudiando detenidamente junto a nuestros servicios jurídicos», explicó el presidente del Grupo.

A los 215.100 euros de los que se hizo cargo en junio de 2011 Tamargo, en nombre de la entidad deportiva, se suman hoy intereses por un importe de 62.712,26 euros.

La segunda parte de la deuda que Alvargonzález Asociados requiere al Grupo procede de la iguala -cantidad fija al mes por la que se puede disponer de un 'abogado de cabecera'- por los servicios prestados al Centro Asturiano desde enero de 2012 hasta diciembre de 2015. Tampoco en el Grupo están seguros de que deban hacerse cargo de este montante. «Tenemos serias dudas acerca de esto, máxime cuando el contrato, firmado ya en 2012, no se incluyó en la contabilidad del Centro hasta 2015», señaló el presidente grupista.

Viajes deportivos bajo la lupa

Otro de los puntos que están investigando de cerca es el relativo al notable incremento del gasto en viajes y desplazamientos deportivos, que solo en el ejercicio de 2015 fue de 571.822 euros, lo que supone un incremento del 27% respecto a los 448.566 euros de 2014.

Así las cosas, lo que sí quiso Corripio fue dejar claro que la intención de la actual directiva a la hora de encargar y hacer pública la auditoría de los últimos cuatro años «no es acusar a nadie de nada. Respetamos profundamente tanto a Tamargo como a su directiva y lo único que queremos es que los socios sepan cómo estaban las cosas cuando llegamos para que nos exijan en consecuencia».

Tuñón desmiente a Tamargo

«Lo que dijo Tamargo es falso. Yo no me comprometí a pagar al abogado los 50.000 euros de los que habla. Lo único que se hizo ese día en la notaría, que por cierto eligió él, fue firmar las escrituras de fusión y reconocer él la deuda con el despacho de abogados». Así de rotundo se mostraba ayer el ex presidente del Centro Asturiano, Marco Tuñón, tras leer las declaraciones hechas por Tamargo a EL COMERCIO el pasado viernes.

Según Tuñón, también se creó una junta gestora a petición del expresidente grupista -«que más adelante él mismo se cargó»-, por lo que desde ese momento él «no tenía ninguna forma de pagar nada a los abogados». El último dirigente de la entidad de Mareo va más allá y se pregunta «por qué iba a reconocer el Grupo la deuda íntegra si, según Tamargo, el Centro se iba a hacer cargo de los primeros 50.000 euros. No voy a aceptar que ahora, para limpiar sus errores, ponga en mi boca cosas que no son verdad», apostilló el expresidente del Centro Asturiano.