El Acuario saldrá a concurso por quince años y un canon fijo para minorar el gasto municipal

Visitantes en el Acuario de Poniente. / JOAQUÍN PAÑEDA
Visitantes en el Acuario de Poniente. / JOAQUÍN PAÑEDA

Al menos cinco empresas se han interesado por esta gestión y están a la espera del pliego de condiciones, que se hará público este mismo mes

ANDRÉS PRESEDO GIJÓN.

Darle una total «vuelta al calcetín». Eso es lo que pretende llevar adelante el equipo de gobierno, de Foro, en relación con la gestión del Acuario. Después de casi doce años desde que fuera inaugurado, allá por el mes de junio de 2006, la explotación de este equipamiento municipal se regirá por unas normas mucho más restrictivas, en el aspecto económico, que las actuales. El primer objetivo municipal es tratar de acabar o, cuando menos, paliar, la sangría económica que supone para las arcas municipales el mantenimiento de esta instalación. Por término medio, así lo denunció de forma reiterada la oposición municipal y, en especial, el Partido Popular, el Acuario supone un gasto anual de 392.000 euros, sin que reporte, al menos de forma directa, dinero alguno a la 'caja' municipal. El Ayuntamiento de Gijón, así se aprobó y se firmó con el actual concesionario, Ignacio Aguinaga, paga todos los gastos del Acuario de Poniente, incluida el agua, la luz y el gas, además del canon a la Autoridad Portuaria, el mantenimiento de la infraestructura y hasta los vehículos de servicio. A cambio, no percibe nada, o casi nada, porque el concesionario solo abonaría parte de sus ingresos a partir de una cifra de visitantes que nunca se ha alcanzado. En 2017, unos 143.000.

Así, con esas condiciones, se ha mantenido durante años, pero dentro de pocos meses, a principios de julio de este año, concluye el contrato firmado por el Ayuntamiento de Gijón y la empresa de Ignacio Aguinaga, Aquagestión Gijón, S. L., una vez que finalizan los dos años de prórroga que, en 2016, aprobó el gobierno de Foro, en contra de la opinión de la totalidad de la oposición municipal. La decisión trajo, en su momento, una considerable polémica política, máxime cuando un juez de Sevilla abrió, por entonces, diligencias por la venta de miles de peces criados en el Acuario de Poniente al acuario de la capital andaluza, sin que el Ayuntamiento de Gijón tuviera información alguna al respecto. Pablo González, edil del PP, llegó a hablar de la «burbuja» del Acuario, y de «auténtico lastre» de esta instalación para las arcas municipales. Con todo, la prórroga se llevó adelante, pero en julio de este año llega a su punto final.

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Un caro mantenimiento

En la actualidad, y desde hace meses, el equipo de gobierno municipal trabaja en la elaboración de las bases del nuevo concurso que, a buen seguro, cambiarán de forma sustancial las condiciones actuales de la concesión. A mediados del presente mes se harán públicas, pero este periódico ha podido saber que tendrán condiciones muy diferentes a las actuales.

Se acabará con el hipotético pago por el nivel de visitas, que no reportó prácticamente nada en los últimos años, y se aplicará un canon fijo al adjudicatario que, de esta forma, tendrá la obligación empresarial de llegar al mayor número de visitantes que le sea posible. También, el Ayuntamiento de Gijón pretende dejar de abonar, cuando menos, los gastos de mantenimiento de la instalación, que son los que disparan la aportación municipal, a fondo perdido, hasta cerca de los 400.000 euros anuales.

De esta forma, el adjudicatario deberá afrontar muchos más gastos que en la actualidad que, en la práctica, son casi nulos. Eso sí, para compensar ese esfuerzo económico, la concesión será por un largo periodo de tiempo, que se sitúa en los quince años, lo que aporta una considerable estabilidad y futuro a quien se haga cargo de la gestión del Acuario. Otro problema se centra en el mantenimiento de la infraestructura, que ya tiene unos años y que empieza a sentir el paso del tiempo. Hasta la fecha, el Ayuntamiento de Gijón, como propietario, se encarga de todo ello. No está claro qué dirá al respecto el nuevo pliego, que ya pasó la criba del Servicio de Intervención y que está sólo pendiente del criterio político para salir a la luz.

A ello están esperando los responsables de, al menos, cinco empresas nacionales, entre ellas la misma que gestiona el Acuario en la actualidad. Representantes de todas ellas han visitado en estas últimas semanas las instalaciones de Poniente para comprobar su estado, las posibilidades de negocio y valorar la apuesta que pueden hacer cuando se abra el concurso. Hasta ese momento, y que se conozca la totalidad del pliego de condiciones, se trata sólo de contactos iniciales, pero las posibilidades de que empresas potentes del sector apuesten por el Acuario de Gijón son elevadas. Será a partir del próximo mes de julio, cuando se resuelva el concurso.

 

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