Arrestado un menor por vender hachís entre sus amistades en Montevil

Un joven enseña hachís en una imagen de archivo. /
Un joven enseña hachís en una imagen de archivo.

Fue un vecino el que alertó a la Policía por la presencia habitual de jóvenes consumiendo «porros» en un parque delante de niños

O. SUÁREZGIJÓN.

Un menor de edad, de 17 años, ha sido detenido por la Policía Nacional acusado de vender hachís «a su grupo de amigos y conocidos» en un parque del barrio de Montevil.

Los agentes acudieron al lugar alertados por un vecino de la zona, que de forma anónima «se quejaba de la presencia de varios jóvenes que consumían droga y estaban molestando a la gente que le recriminaba su comportamiento. Una vez allí, comprobaron que la mayoría de los chicos eran menores y que estaban consumiendo porros de hachís.

Dos sanciones por consumo

Dos de los identificados fueron propuestos para sanción por posesión de hachís y marihuana, a lo que se sumó el arresto del joven de 17 años por tenencia de hachís destinada al tráfico, «ya que era el encargado de distribuir esta sustancia entre sus amigos y su entorno», explicaron fuentes de la Comisaría de Gijón a través de un comunicado.

Se informó de la detención a sus familiares y a la fiscalía de Menores del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, encargada de investigar los hechos e imponer la pertinente sanción.

Por otra parte, un vecina de Gijón de 34 años fue denunciada por la Policía Nacional acusada de simular haber sido víctima de un tirón y sufrir el robo de 120 euros y dos teléfonos móviles. «Tenía intención de cobrar la póliza del seguro», señalan los investigadores.

Los agentes comprobaron que los hechos narrados por la denunciante «no se correspondían con lo que había sucedido en realidad, ya que los teléfonos móviles que supuestamente le habían sustraído estaban en su poder». Según relatan las mismas fuentes, la mujer intentó seguir con su mentira y dijo entonces que los dispositivos le habían sido devueltos por un joven «que los había encontrado tirados en la calle», pero, una vez que los investigadores le pusieron de manifiesto las contradicciones de su relato, admitió haber mentido sobre el robo violento y señaló que había extraviado el bolso por un descuido y que no había perdido ni documentación ni objetos de valor.

En la Comisaría de Gijón se detectan al año aproximadamente medio centenar de denuncias falsas en el mismo sentido: supuestos robos con violencia destinados a cobrar la póliza de seguro asociada al teléfono móvil. La simulación de delito está recogido en el Código Penal y acarrea penas de cárcel de seis meses a un año.