Del aterciopelado tacto del búho a la velocidad del halcón

El Colectivo Ornitológico Carbayera del Tragamón presentó una exposición de plumas correspondiente a más de 25 aves que se pueden encontrar en el Botánico, junto con muestras de nidos y picos. El cárabo fue una de las aves rapaces nocturnas de la que se pudieron observar sus plumas: «Las de los búhos tienen un tacto aterciopelado que les permite no hacer ruido al volar», explicó Paz González, socia del colectivo. Entre los adultos y niños que visitaron la colección se encontraba el joven Bruno, quien indicó que «el pájaro que más me gusta es el halcón peregrino». Sobre el ave, la experta explicó que «sí se le oye, pero gana por velocidad».